April 29, 2012

Onomástico


Te amo abuela, ojalá tu cumpleaños sea igual de celebrado en donde sea que estés. Te extraño mucho. Hoy iré a visitarte. No he ido desde el día que ahí te dejé. No me he animado jamás. Pero hoy iré. Tenemos mucho que platicar.


Te extraño muchísimo.

April 28, 2012

Somber Serenade

Close your eyes so your don't fear them
They don't need to see you cry



Eres patética. Egoísta. Vale madre. Tienes problemas. Nadie quiere estar contigo. Te vas a quedar sola. Estúpida crédula. No me dejas vivir mi vida. Insulsa. No sabes hacer nada más que arruinar el día. Obsesiva. Tóxica. Grosera. Por todo lloras. Me tienes harto. Nunca vas a madurar. Me da asco estar contigo. Tu opinión no importa. Me das flojera. Por eso no tienes amigos. Descuidada. Monstruo. Eres lo peor que me ha pasado en la vida. Despreciable. Mentirosa. Histérica. Mala persona. Mala hija. Mala hermana. Mala nieta. Malagradecida. Floja. Inútil. Puta. Patética ....

Y después....



Silencio.




La historia de mi vida. Tengo 23 años. Veintitrés primaveras cumplidas, en unos meses más serán ya veinticuatro y, ésta es la historia de mi vida. Año tras año, una y otra vez, se repite, la misma canción, con distinta tonada. Tengo veintitrés años y estoy deprimida.


La verdad es, que no puedo acordarme cuando fue la primera vez que escuché alguno de los adjetivos anteriormente descritos. Tampoco sé, porqué empezaron a salir ni sé si terminen algún día. No sé cuánto tiempo duren ni entiendo en qué momento se convirtió en algo sencillo de decir y "tolerar". No sé cómo dejé que todo eso se juntara ni entiendo como se hizo la pila tan grande. No sé que me pasó ni porqué. No entiendo, y, la verdad es que, no sé si quiero hacerlo. Sólo sé que al día de hoy, son como un tatuaje en mi cabeza. Una melodía generalmente muy bajita, que comienza a sonar cada vez más fuerte en ocasiones, sin razón aparente. Algo constante, tal vez la única constante en mi vida.

Claro que me pesan las cosas malas. Porque, neta, ¿cómo no voy a creer todo eso, si es lo único que he escuchado siempre? ¿Cómo no voy a sonreír y hacer como que no pasa nada, si ya estoy más que acostumbrada a eso? Ya es normal. Ya tengo respuestas a los comentarios y ya tengo actitudes para las actitudes de los demás. Sé como sonreír y cortar el ambiente con sarcasmo, doblarte las rodillas con una respuesta y retirarme despacio. Puedo ser más fuerte que tú. Puedo ser más fuerte que todos y simplemente decir "no me importa". Puedo sólo ser amable y fingir que no entiendo, quedar como tontalegre y volver a sonreír para que los comentarios pierdan su chiste.

Pero nada de eso me hace mejor. En realidad, nada me hace mejor. No soy mejor. Que nadie ni que nada. No tengo nada diferente. No hago nada diferente. Soy una persona común, más común que corriente, sin ningún talento natural ni ninguna gracia propia otra que la de sonreír y ser amable. No he hecho nada por nadie. No he trascendido en ningún aspecto. Tal vez nunca lo haga. Pero no quiero fiestas ni ceremonias. No quiero gloria eterna. Quiero que se callen las voces. Quiero que se acabe el pesar. Quiero pertenecer, aunque sólo me pertenezca a mi misma.


Sólo quiero vivir en paz.






April 13, 2012

Days like these I want to drive away...




Últimamente he estado viviendo en una especie de crisis de identidad... o algo parecido. No estoy segura de cómo llamarle. He estado haciendo muchas introspecciones sin llegar a una conclusión definida. Ha habido muchos cambios en mi vida, y aún faltan muchos por venir. Creo que, es a raíz de todo eso que, no entiendo bien cómo debo de sentirme sobre algunas cosas. Además, estoy empezando a notar muchas otras que antes hacía de manera inconsciente y que ya no hago. No sólo eso, ahora me cuestiono él porqué hacía las cosas como las hacía antes. Suena bien confuso, y redundante, lo sé. Así me siento yo.

Tratar de explicárselo a alguien es complicado. Incluso si ése alguien soy yo misma. He estado tratando de hacerme las preguntas adecuadas, a fin de ir descubriendo las respuestas conforme aprendo a hacer las preguntas. Estoy redundando otra vez. Qué bien.

Tal vez ése es el problema. Tal vez ésa es mi crisis. Siento como si, últimamente, toda mi vida fuera una redundancia gigantesca. La misma rutina, las mismas cosas, los mismos problemas y las mismas decepciones. Una tras otra, tras otra, tras otra repetición del mismo programa en el único canal que puedo ver.

No sé, creo que estoy en una encrucijada extraña.
Por un lado, ya estoy en ése momento de tu vida donde comienza el desarrollo profesional de verdad, y dónde el desarrollo personal debería venir de la mano; por otro lado, está el final de una carrera universitaria que se ha sentido tan, pero taaaan larga. Para rematar, llegan problemas de salud extraños: migrañas demasiado fuertes de pronto, excesivo cansancio, mareos de pronto y la sensación de perder el piso... Cosas así. Mi mamá dice que es estrés, que mi cuerpo esta pidiendo descanso desesperado en vista de que yo no se lo doy. Claro, la niña se aventó dos años de trabajar/estudiar, tomando clases en vacaciones para evitarse requisitos académicos posteriores y aparte, metiéndose con todo al ruedo en proyectos globales de trabajo para los cuales no había recibido capacitación alguna. Lo que obvio requirió horas extras y trabajar fines de semana no pagados. Pero, tenía que demostrar mi capacidad. Quería crecer con tanta prisa...

Son muchas tensiones que, si bien, ahorita no se desbordan, están llenando a gotitas, un vaso que no esta ni tan lleno ni tan vacío. Estoy harta. Harta de todo. Harta del trabajo. Harta de haberme entregado tanto y darme cuenta como me consume el tiempo sin parar. Harta de la escuela y las tonterías y burocracias universitarias. Harta de esperar cambios que no llegan, pero seguir haciendo lo mismo por tener fé en que las cosas pasarán en su propio tiempo. Chinga tu madre tiempo. Nomás no pasa nada y aquí sigo esperando. Ya estuvo de estar esperando. Ya estuvo de todo.

Necesito vacaciones de verdad. Y otro trabajo.

¿Nadie tiene trabajo para un asistente de gerente internacional? Sé reírme de malos chistes y hago un supér buen trabajo bateando citas y desvíando problemas.
Paro.