January 30, 2012

Tournesol Bleu






If I was a sunset,
I'd want to lay on your bed,


Es gracioso a veces, como existen pequeñas cosas o detalles, que sin ser realmente significantes, me hacen pensar en el antaño; y de nuevo, por un instante, me salgo a volar en paisajes que pinto con el lienzo de mi memoria. Como mi sello personal, una de mis muchas virtudes pero al mismo tiempo defectos. Es generalmente en un viaje así, dónde termino reviviendo eventos que ya creía olvidados. Personas, sonidos, colores... Una especie de mezcla sin sentido que en mi mente tiene todo el sentido del mundo, viene con delicadeza a recordarme momentos o sin querer, a arrancarme sonrisas, incluso suspiros. Sensaciones que llegan y se arremolinan, pensamientos que invaden mi cabeza, memorias empolvadas que reaparecen de la nada. Personas que ya no están, vuelven a aparecer por un pequeño instante, en ese diminuto espacio de tiempo donde mi cerebro se detiene, asimilando la cadena de pensamiento que ha llegado de repente. Es como si por un momento, estuvieran de nuevo aquí. Las recuerdo como lo hacía ayer, como lo haré probablemente muchos años. Porque fueron importantes, porque significaron algo, porque marcaron mi vida durante el tiempo que compartimos.

El tiempo no pasa en vano, siempre lo digo. En los rostros se enmarca magistralmente cada año que se va, mientras que el alma colecciona los pedazos de ti que se han caído, el fruto maduro y el podrido, lo bueno y lo malo. Todo se queda ahí, en ése lugar amorfo y desconocido que los creyentes utilizan para prometerse vidas eternas y amores infinitos. Es ahí, donde en realidad se refleja el paso del tiempo. Mi papá solía decir que la edad de las personas se mide por su capacidad como persona misma, y no por los años que marcaba un calendario inexacto.
Irónicamente, cuando se dio cuenta que su filosofía lo convertía en un viejo muy rápido, volvió a ser devoto fan del cronometro con 12 meses, contando los años que le quedaban antes de cruzar la gruesa línea de los cincuentas. Conveniencia vs. Creencia.

Manteniendo el hilo del texto, siento que ha pasado mucho tiempo, desde la última vez que me senté frente al monitor a escribir, a desglosar mediante palabras qué es lo que me quita el sueño por las noches y me absorbe en viajes durante el día. Incluso, hace mucho más, que no leo texto alguno, que no me empapo en textos ajenos y que no participo en esta pantomima colectiva que llamamos blogósfera. Tantas cosas, tantos textos, tanto tiempo... Que ya no está. Es cuando analizo todo esto, cuando pienso en lo que ya pasó, cuando releo lo que ya escribí, sólo entonces, es que noto el tiempo transcurrido y los cambios que han ocurrido en mi entorno y en mi persona.

Hoy son matices diferentes los que colorean el mundito donde vivo, hoy son sustancias distintas aquellas que llenan el vaso, tanto ha cambiado, en tan poco tiempo; sin embargo, me siguen moviendo las mismas cosas. En esencia, soy la misma; tal vez un poco más cansada, tal vez un poco más serena... pero siempre yo. Sigo sonriendo ante el rostro que el mundo me pone enfrente, me sigo levantando de cada caída y, aunque hace algún tiempo pensé que algunas cosas en mi que habían muerto un poco, el sentimiento es hoy más fuerte. Hoy quiero dar más, hoy quiero hacer más, hoy quiero sentir más... Hoy quiero nunca dejar de vivir.

No hay ciclo que no termine.
Nada es para siempre, dicen. Bueno, probablemente lo malo tampoco.



She's got the brown eyes, yeah, and they're pretty as hell,
And they'll burn through your shirt if you're holding her still.

Miss Sunflower Blue - Ryan Adams

January 25, 2012

These little wonders...

Te fuiste tan lejos, entre cielo azul y nubes blancas, llegaste a tierras distantes para darlo todo en la lucha. Incansable e imbatible, los pasos serán firmes y seguros, cada uno te llevará más y más cerca de aquella, tu meta. El final de un camino y el principio de una eternidad.


Es gracioso, y, hasta nostálgico, que en el medio de todo, en las lagunas que quedan entre tiempos y espacio, te encuentre aquí, releyendo entre líneas.





January 18, 2012

Caffeine shots. Loaded. Thank you.


As of lately, I’ve been getting this weird feeling that the weeks are just passing me by, while I just sit there, staring at them as they slip away, my nails all eaten up by the hoards of anxiety strikes. I’ve never been so pressured in my life; everything has turned now to results and deadlines. Job deadlines, school deadlines, personal deadlines… Like a movie, I see regular events occur in the distance, while I’m focused on trying to be head assistant to an international management and graduating from a Business Major with excellent grades at the same time. It's as if I were on a permanent chase for the light at the end of a tunnel, hoping to avoid the tension crashes by spotting the car before it runs you over.
Last semester in school was supposed to be easier, but then again, time is always an issue when you have a full time job that kinda takes, well... all your time.

Things to do, and things to pay, and more things to do... The everyday menu. My mind is slowly starting to crash, a reluctant brain and a tired body looking for rest from the workaholic being that posses them. I've sold my mind and soul to the business world and established a permanent love relationship with my purple, ever present, blackberry. I dreamt of being important and required, now my vacations are conditioned to the needs of the company, and I still have no degree in my hand. I can't even imagine my future life.

Now, a full, mind-blowing, body breaking, extra cream and salsa week is coming, finals from winter classes and the single most important event in the whole work operation are happening at the same time. And I'm one of the people in charge of the cream. And I represent my school class as well. Fuck me sideways and feed my body to the park pidgeons.

I’m gonna need vacations after the whole whipping process is over. Too bad, school starts again the next monday. Body: Please take all the crap. Brain: Don't melt.




When this is all over, wait for me by the beach, and please, bring mojitos.

January 6, 2012

No pienso en ti, sólo te siento...



Yo no entiendo los famosos One Night Stands.
No puedo, ni podría, ni quisiera, una sola noche de sexo incómodo con alguien que conozco tan poco o nada. Tal vez soy muy anticuada, tal vez me falta vivir, tal vez soy muchas cosas... pero no puedo. No me interesa. No me atrae. Realmente, es algo que mi cerebro no procesa bien. Pero venga, hay algo que aclarar antes de seguir leyendo, no juzgo a quienes lo hacen y lo disfrutan, no me interesan sus razones para practicarlo cómo probablemente no les interesan las mías para abstenerme. Creo que es algo meramente personal.
Tampoco estoy sacando el látigo moralista para azotarme o azotarlos mientras grito que el sexo es hasta después del matrimonio, la verdad sea dicha, el que mi equipo elegido sea el de la monogamia no me hace persignarme por aquellos que vuelan su papalote en direcciones distintas. Sólo que, por más vueltas que le doy, por más que la gente comienza a hablar de aquello como si fuera cualquier cosa; cada que alguien me dice "Equis, sólo es una noche y ya"... Como que no lo proceso tan bien como lo haría con cualquier otra cosa.

Tal vez soy de esas clásicas provincianas que fueron educadas por católicos estrictos que suenan aburridas y apretadas a los oídos de todos los no comparten o entienden mi punto de vista. Probablemente si lo sea. Hay quien inclusive podría decir, vulgarmente claro está, que yo cojo con el corazón. Tal vez también sea muy acertado. No sé. No importa mucho tampoco. Probablemente todo lo que piensen sea verdad, por algo lo pensaron, además, qué importa.

No estoy peleada con la sexualidad. Ya no.
De hecho, la he venido descubriendo poco a poco, y cada vez la disfruto, y me disfruto más, conforme el tiempo pasa. Disfruto la desnudez en su expresión tan sencilla y ha desaparecido el miedo o el morbo ante ella, tanto en mi cuerpo como en el suyo. Atrás se quedaron los días donde el tema me resultara tabú y la idea de la intimidad me hiciera retroceder espantada. Entre las curvas que se dibujan en la piel, he aprendido a escribir canciones con la melodía de una respiración pausada, siguiendo los caminos que se asoman por entre las pecas. La sonrisa de cómplices y ése lazo, ésas ganas de verle a los ojos y sentirme segura, completa, feliz. La familiar incertidumbre de cómo va a tocarme esta vez y saber que es algo tan nuestro, tan bonito. No cambiaría ninguno de esos momentos pequeños y delicados, por un desenfreno etílico en alguna posada olímpica con alguien que no conozco tan bien cómo quisiera, aunque en realidad no quiera ni conocerlo. Not again. Been there, fucked that.

Tal vez, a mi manera de ver las cosas es relativamente sencillo, es como, ya que pruebas tu sabor de nieve favorito, ¿por qué vas a cambiarlo? Yo quiero eso. En el fondo de todo, en el pilar de mis sueños... más allá de viajes, lugares exóticos, dinero, etc... Quiero rocky road para siempre. Quiero una cama compartida a la cual haya que cambiarle el colchón cada año, por culpa de ése permanente y voraz apetito de besos con un común denominador que no es ni tan común porque todo me denomina. Simple, sencillo y conciso. Quiero que jamás falte pan en mi mesa, pero quiero comer todos los días el mismo menú.

Así que, si, probablemente... soy mujer de provincia.
Fuck it.