October 22, 2011

Jack Daniels' truths

11/Agosto/10



Hace tanto pero tan poco. Casi como ayer, casi como hoy.
El último día que te vi, me acababan de chocar. Mi cuerpo inútil se peleaba con los analgésicos y mi cerebro tomaba descansos cada veinte minutos, pero, tu sonreías al monitor, veinticuatro inyecciones de adrenalina se disparaban en tus pupilas... y yo sigo sin entender.
Palabras aquí y otras allá. Mi cerebro peleaba por absorber las imágenes que venían una tras otra. Una, dos, tres veces... El monitor estalla de nuevo, que se vaya al diablo Jack Bauer, nunca sabré porque siempre esta corriendo ni quien demonios es Hassan si jamás he visto esta maldita serie.
La conversación gira de pronto, y evito el tema. Es hora de irme, dije, excusándome bajo la pesadez de mi cuerpo anestesiado y tu nuevo horario de trabajo. Cerré los ojos al llegar al carro, solo para abrirlos y descubrirme frente a mi casa. Una vez más, tratas de tocar un tema que no puedo mencionar, mis ojos se pierden en la ventana y alguna banalidad sobre la noche sale de mis labios. Encendí mi último cigarrillo, ya no quiero fumar tanto, dije. Los dos sabemos bien que es mentira. Suspiras, dices algo sobre la hora y entiendo que te has rendido, aunque no parezcas contento al respecto. Tu sonrisa cansada me despide en la puerta de un carro al que tal vez nunca me vuelva a subir. Una última mirada y emprendes camino, veo las luces rojas desaparecer en la esquina mientras pienso que ya jamás será lo mismo; no puedo más, escondo la cara entre las manos, no iba a llorar frente de ti.







Algún día entenderemos, porque las cosas pasan como pasan: algún día te pediré que retomemos ésa plática. Hoy, me conformo con saber gustosa que, sin importar el tiempo o la distancia, siempre seremos los mismos, conocidos extraños que bailan bajo la luna a un vals sin melodía.
Gracias.


Suelten amarras

Mundito, he vuelto a ti. Oh pequeños hijos míos, abandonados en la deriva de una mente parchada y un borrador inconcluso. Ya no teman, vamos a salir, vamos a ver la luz. Este barco jamás ha de naufragar.

Adelante ahora, sin miedo. Suelten amarras y desplieguen velas, vamos en busca de un destino...