September 11, 2011

Tales from days gone by...




Save for a few of those late night episodes,
Missed opportunities, and "I Don't Cares,"
There's not a lot that I feel obliged to share or talk about.


Es extraño, pero no siempre encuentras lo que buscas, ni buscas siempre lo que encuentras. Las personas te sorprenden a diario y las situaciones te absorben, te empapan e incluso, te ahogan. Ahogarme en un vaso de agua es lo que mejor parezco hacer últimamente. Y nadar, tres años en un equipo y un par de medallas empolvadas lo comprueban. Pero, ahí estoy... pataleando.

Con los pies enredados en algas del pasado, me hundo un poco más, cada vez que quiero salir. Agarro aire, me sumerjo, trato de soltarme y me doy cuenta que mis pulmones de fumadora quesque casual, no alcanzan a retener el oxigeno que lucha por salir de mi cuerpo. Suelto la bocanada e inmediatamente, empiezo a saborear el agua, no tan limpia, que me envuelve el cuerpo como manta fría, entumeciendo mis músculos poco a poco. Mis ojos arden por tenerlos abiertos bajo el agua, y, en un intento desesperado por mantenerme consciente, vuelvo a patalear a la superficie, cada vez más retirada, buscando llenar mis pulmones de nuevo con aire limpio. Inhalo. Fuerte. Largo. Profundo. Es como sentir que entra vida nueva en tu cuerpo.
El ir y venir del agua me relaja, al punto de adormecerme, mis músculos ya entumidos, se concentran muy poco en mantenerme a flote. Mi corazón acelerado, me pide a gritos un descanso y la cabeza me da vueltas por el sol.

La verdad es, que estoy cansada. Muy cansada.
Ha pasado todo tan rápido, que ya no recuerdo bien, cómo es que llegué a donde estoy ahorita. En que momento, caí al agua o porqué me enrede entre estas algas de tiempos pasados. ¿Porqué me estoy ahogando? Yo sé nadar, de verdad lo sé, ¿porqué tengo el agua hasta el cuello? ¿Porqué el impulso, por aferrarse uno a la vida, llega hasta el momento en que ésta peligra? ¿Qué pasa conmigo? ¿Qué pasó conmigo? Yo busqué esto; consciente o inconscientemente, mis acciones me llevaron a este momento, donde estoy a la deriva, con el agua hasta el cuello, buscando una salida. Y, mientras espero que alguien perciba la pequeña figura que apenas se asoma en la superficie, comienzo a sentir mi consciencia perderse, las piernas se me entumecen, estoy dejando ir todo, estoy soltando todo, todo...


Las respuestas siempre están ahí. Siempre las tenemos en frente. Esa sensación extraña, pero familiar, que viene desde el fondo de tus entrañas o las palabras que no escuchas de aquellos que te quieren. Nos encanta la mierda, me dijo alguien alguna vez. Tal vez no es enteramente eso, tal vez es el aferrarse a posibilidades infinitas y mágicas, donde las cosas salen siempre bien al final y nos despedimos de la audiencia con un beso apasionado en el punto cumbre de ése tan esperado atardecer. Tal vez sólo es que quisiéramos creer más, sentir más, querer más...

Pero, la verdad sea dicha: a veces pesan tanto tantas cosas, a veces parece que son más las ganas de batirnos en el campo del orgullo y el rencor; y no puedo, no quiero, seguir luchando contigo. Porque, no puedo ganarte, no quiero ganarte... no hay nada que ganar de todas maneras. El desencanto que viene tras la batalla, la ilusión resquebrajada y el sentimiento apachurrado, son lo único que se lleva aquél que al final tuvo el ego más grande. Estoy harta de todo. Quiero tirar espada y escudo, para dejar de sentir que tengo que utilizarlos a cada momento, pero ¿cómo dejas de defenderte, cuando te va acorralando la lucha entre paredes que parecen desmoronarse ante un simple roce? ¿Como hago para que no vengas blandiendo tu espada, rasgando heridas que no terminan de cerrar jamás? Me tiemblan las piernas, y es sólo entonces, cuando me ves derrotada, que pierdes el hilo de furia, se te despeja la vista y te das cuenta de lo mucho que puedes herir con un simple gesto. Pero es hasta que mis energías se han desvanecido, hasta que me falta el aliento, hasta que... te lo permito.


Es increíble, y, a la vez, tan lógico. Que sólo al soltarlo todo, sólo al creerse perdido, encuentre uno su propio camino. No dejes que nos ahoguemos. Nada fuerte hasta la orilla.
Nada conmigo.



You're the leaky sink of sentiment,
You're the failed attempts I never could forget.
You're the metaphors I can't create to comprehend this curse that I call love..
Hold me down - Motion City Soundtrack