January 22, 2011

Tales of a Workaholic.

Esto se empezó a escribir en Noviembre.
Cuánto ha pasado desde entonces.







My songs are good,
My voice is strong.



No estoy muerta.
Aunque bien, podría estarlo.

La columna me duele a veces, mis ojos cansados se adornan con collares de ojeras, el cabello enmarañado en las noches y los tacones siempre presentes. Diario la sonrisa en el rostro y el ansía de conocimiento nuevo acompañada de la pesadez de un sueño no acontecido. Oprimo un bostezo en el pecho mientras me tallo los ojos tras el monitor. Hay días donde estoy bien pinche cansada. En una hora más me voy a clases. Otras seis horas de mantenerme despierta para finalmente llegar a casa, y de nuevo, no dormir, hasta que aquellos pendientes queden listos. Son las dos de la mañana, estoy acostada, tengo el Blackberry en la mano, mi bandeja de entrada recibe correos de China que necesitan una respuesta ya y yo no puedo dormir. Trabajar y estudiar nunca fue tan difícil o tan cansado. Pero lo vale. Todos los días.

Debería empezar por lo primero para que todo esto tenga algo de sentido, así es, debería empezar diciendo que por fin tengo trabajo. Esta vez, uno de verdad, relacionado con mi carrera y todo eso, ya saben, lo que se supone debes hacer con eso quesque uno estudia.
¿Como sucedió esto? Simple: Un día, sin mucho convencimiento de mi parte, me presenté a la cita que había hecho con alguien a quien jamás había visto, y, tras un periodo constante de entrevistas y supervisiones, anexándole seis horas (sí, ¡seis!) de exámenes psicométricos donde realmente pensé declararme loca para poder salir de ahí, el trabajo es mío. Luego, hubo que lidiar con el entrenamiento. Un mes y medio entre aqui y allá. Conoce toda la empresa, todos sus procesos y todas sus cadenas. Conoce a tus clientes, literalmente "chingale". Vive el puesto que vas a adquirir. Conoce todos esos procesos que completan el circulo, que permiten continuar girando al engrane que mueve ésta maquina tan inmensa. Todo en base a trabajo y desempeño. Avanza rápidamente los escalones de prueba para llegar prontamente a ésa meta fijada. Adelante, vamos con todo.

Claro que me encantó la idea, al principio...
Diario aprendía algo nuevo, diario entendía un proceso nuevo. Desde supervisión de calidad hasta control gerencial. Relación cliente - empresa - proveedor y demás. Todo tiene un sentido lógico, hasta lo que está mal. Por que claro, como todo sistema, tiene malos elementos y toman malas decisiones. Y me asombraba poder entender y encontrar fallas, descubrir puntos de oportunidad y debatirlos con gerentes que ya sabían de antemano cómo me llamaba y que les iba a preguntar algo nuevo diario. Que me dijeran IBM, porque según almaceno una cantidad bestial de información por día. Que me rehuyeran en los pasillos, porque a todos los azoré con incógnitas. Fue una felicidad extraña, pero, como todo, tiene su lado completamente horrible. Entrenamiento significó horario corrido, descansar un día entre semana y literalmente, una putiza, al momento de trabajar. Porque era lo mismo que cualquier chalán, y bajo la bandera de "estás aprendiendo", estaba sin parar de aquí para allá, en tacones. Entrenamiento significó entrar a las 9am, salir a las 5pm, entrar a las 5pm a la escuela y salir a las 10 pm entre semana, para descansar un martes, a medias, porque había que ir a la escuela, todo para volver al trabajo en fin de semana, con horario corrido de 10 am a 8 pm y salir sintiendo que los pies me pesaban el doble. Al final del día, sólo esperaba morir. Literalmente, hundirme entre mis cobijas para que el cerebro y la espalda me dejaran de doler. Séptimo semestre de carrera no fue lo que esperaba para lidiar con un trabajo. Sumándole que mi escuela estaba semi-destruida: Tras el temblor quedaron sólo ciertos niveles funcionales, el primer piso ya no existía y aún no lo hace por completo, todavía hoy, a casi nueve meses del terremoto, sólo la sostienen los castillos de acero que asemejan pequeños palillos de paleta deteniendo la maqueta mal construida. Los bulevares que atraviesan por el frente y por el costado estaban inutilizados y encontrar estacionamiento generalmente era un reto que tomaba aproximadamente entre 25 y 30 minutos en horas normales de entrada. Una situación nada funcional cuando tienes que estar en el tercer piso poniéndole atención a la teoría económica del Fair Trade a las cinco de la tarde, pero, ¡oh sorpresa! Sales de trabajar a las mismas cinco. Sobra decirlo que mi habilidad para tele-transportarme me hizo quedar bastante mal y, jamás pude llegar a tiempo, ni siquiera saliendo media hora antes.


The road is long
The road is tough
I didn't think I had to work this hard
So how am I doing?


El entrenamiento pasó, y, cuando pensé que odiaría éste trabajo, llegué por fin a lo que sería mi puesto. Al principio era extraño, porque todo era nuevo; nada de lo que había visto en mi pseudo entrenamiento parecía tener algún tipo de relevancia en lo que estaba haciendo. Me facilitaba las cosas el hecho de que ya había trabajado antes en algo levemente parecido, haber sido asistente de la Directora Ejecutiva de un Colegio de Contadores (entendiéndolo como asociación y no como escuela) me dejó una cosa o dos. Tal vez hasta tres. Mi gerente, el sugar daddy actual, que no le responde a nadie más que a los jefes del Corporativo, un señor de aspecto reservado, obsesionado con lo sistemático y exageradamente propio, parecía a veces que me arrancaría la cabeza por la cantidad inconmensurable de preguntas que le hacía sobre todo. Sin embargo, jamás perdió la paciencia, ni nadie del resto de mis compañeros. A pesar de que más de una vez me detuve en medio de algo, preguntándome, ¿que diablos estoy haciendo?
Oigan, es que, atender a proveedores internacionales es fácil, manejar la agenda de un Gerente que sólo le da explicaciones a Dios y asistirlo, todavía puede tener algún tipo de sencillez pues es un hombre de principios que confía en mis habilidades y juicio; pero, y éste es el gran pero, entender de que se tratan los procesos internos de un departamento que se dedica a hacer grandes compras internacionales diarias, como quien compra chicles, no tanto. Hay diferentes necesidades y cada uno de los que integran mi oficina, esperan que se le cumplan. Era mi trabajo, de hecho lo es todavía, facilitarles muchos de ésos mismos procesos y llevar una relación con los miles de departamentos que existen relacionados con esto mismo que hacemos diario al tiempo que llevo la agenda del Big Boss. Por eso, para poder hacerlo bien, pregunté hasta lo que no.
Sobra decir, que la escuela no salió tan bien como hubiera querido, de hecho, tristemente, no salió nada bien. Perdí varias materias por los retardos y faltas que se acumularon, y aunque no me escudo con las circunstancias de los bulevares ni el estado de la escuela, tampoco me golpeo con eso antes de dormir. Si me aqueja la pesadez de ellas, si me siento mal de no haber podido cumplir con ambas obligaciones, pero, me aferro a la idea de que, hice lo mejor que pude dadas mis circunstancias. En mi casa, con mi salud, con mis responsabilidades de trabajo y con las de la escuela. Mañana saldrá mejor, porque hoy yo ya estoy bien.
Así que, no estoy muerta.
Solo estaba ocupada.





As I stand here on my own two feet
With little help from my friends so sweet
Like you, and you, and you, and you
Like you, and you and you
So how am I doing?