July 30, 2010

Sincronización

La armonía de la vida, cada elemento en su lugar y en su momento; todo cómo debe ser, las cosas como deben pasar. Un detalle puede cambiar tantas cosas, eso es la sincronía que nos mueve a todos. Aquí está, resumida en un pequeño video, como giran las espirales...

July 28, 2010

Amenazas Electrónicas.

Justo cuando me siento a escribir un post real por primera vez en mucho tiempo (cosa que no había podido hacer por cuestiones personales), vuelve a presentarse una situación que si bien en su momento fue recurrente y más allá de desagradable, tenía ya mucho tiempo sin suceder. Ya hasta sentía que por fin había llegado a su fin el incesante hostigamiento y fastidio que me ocasionaba la misma. Pero cuál sería mi sorpresa al encontrar esto en mi bandeja de entrada:


Resulta que para poder asistir a reuniones con tus amistades, a un evento social comunal, necesitas pedir permiso a uno de los presentes. Osea, si confirmas asistencia sin su permiso previo, hay que tolerarle las groserías, al punto de amenazas absurdas por correo.
Basta
. Basta ya de todo esto, basta ya de mi silencio "pacifista", de mi idolatría por no participar en conflictos y de mi sonrisa amable para contigo y tus pendejadas. Ya basta de no ponerte un hasta aquí por civilidad. ¿Querías que te contestara el correo? ¿Querías que por fin rompiera el silencio? ¿Esperabas una reacción de mi parte? Pues aquí la tienes.

Disfrutala.


Buenas también,

En primera, no necesito tu aprobación para nada de lo que decida hacer. Somos dos personas independientes, dueñas completas de sus actos y de sus facultades, capaces de tomar decisiones propias sin necesidad de considerar qué van a pensar o decir los demás. Así funciona la magia de madurar.
En segunda, no me interesa ir a saludarte y no me interesas tu, eso que te quede claro. Me resultas completamente indiferente en cualquier plano social, ni me enojo ni me entristezco porque existes, simplemente me vale. Pero, si hay algo que no soporto, es el hostigamiento. Además, al igual que tú, conozco a ésas personas y considero que puedo asistir a donde quiera y se me invite cordialmente, porque estña dentro de mis capacidades hacerlo. Y no es descaro, no es valemadrismo, simplemente es aceptar que compartimos conocidos y, como soy una adulta, como ya crecí, puedo estar en el mismo lugar que tú sin sentir que el mundo se me viene abajo o sentirme avergonzada o incómoda. No espero que los demás tomen partido, o aprueben el que vaya o no vaya a equis lugar, lo hago porque yo quiero hacerlo; porque hay gente que si me interesa, aunque tu no seas uno de ellos desde hace mucho. Tampoco necesito hacer un circo de mis problemas e involucrar a todos para sentir que validan mi postura en base a algo; ya va siendo hora de que crezcas y te des cuenta que el mundo NO gira a tu alrededor, y que realmente lo que te pase o no te pase depende solamente de ti y de tus acciones.

Cualesquiera que haya sido la razón original para todo el circo que has hecho a lo largo de un año, en base a algo que supuestamente te pasó o te está pasando, ya no existe, si es que alguna vez lo hizo. No hay un justificante real para nada de esto, por lo menos uno que sea tangible para quien sea que ve las cosas fuera de tus ojos y de tus zapatos. Hasta hoy, no has tenido tampoco los pantalones, ni los tuviste ni los tendrás, para hablar conmigo CARA A CARA, para decir qué era lo que considerabas no estaba bien o te molestaba y, en base a mi reacción al respecto, entonces si, tomar alguna actitud como la actual. Porque repito, somos adultos y personas civilizadas que, en teoría, resuelven de esa manera cualquier tipo de conflicto. Pero esta de más esto...

Ya basta de tu actitud de víctima, no eres una. Hazte a la idea.
Ya basta de llorarle a todo el mundo lo trágico de tu situación, porque no hay tal. Las dos sabemos bien, que las cosas que has dicho desde ése problema, no son las primeras que dices de mí. No fue la primera vez que hacías algo parecido, sólo que en menor escala, lo que facilito que yo nunca me diera cuenta de que estaba pasando.
Lástima por mí, que base muchas decisiones importantes en "consejos" tuyos, confiando ciegamente en una amistad vacía que resulto más contraproducente que cualquier otra relación en mi vida.

Hasta la fecha, no puedes soltar lo que sea que te molesta tanto, ni entender que, hay conexiones entre nosotros aunque no nos guste a ninguna de las dos, tenemos amigos en común y está de más decir que nos vamos a topar alguna vez. Es simplemente lógica.
Sin embargo dime, ¿realmente crees que tengo interés alguno en verte la cara? ¿realmente piensas que yo no tuve ganas o intenciones de contestar alguna de tus majaderías o de literalmente, voltearte la cara de una cachetada por mentirosa? ¿Por esparcir cosas, situaciones y vivencias personales, que te conté a ti en secreto de amigas, completamente adulteradas y con el único propósito de lastimar? Piezas de información que obtuviste en base a confianza que realmente no merecías. Si crees que no, eres muy ingenua. O piensas que soy demasiado pasiva.
Hiciste cosas que no van, y caíste demasiado bajo, tanto como para meterte con cuestionas más allá de tu comprensión o control, perjudicando no sólo a mi, sino a terceros e incluso cuartos. Todo con el estandarte de buena persona, de alma caritativa que informa sobre los potenciales peligros de tener a alguien como yo en sus vidas.
Blasfemia. Sucia, sucia blasfemia.
Sabemos todos que es un simple celo descontrolado y estúpido el que te mueve. Nadie quiere quitarte nada, nadie quiere hacerte menos. El mundo no te odia, yo no te odio. Entiende de una vez. Pero bueno, tal vez es mi culpa que sigas jodiendo, porque no había dicho nada, no había hecho nada para defenderme hasta hoy; porque creía que entenderías en algún momento, y al final, el daño esta ya estaba hecho. No eras amiga. Ni lo fuiste, ni lo serás nunca más.
Ya te lloré, ya me sentí mal, ya pasé eso.
Ya es hora de avanzar.

Hasta hoy, no había dicho nada a nadie respecto a esto, ni había abierto la boca para decir nada de ti, y mira que no por falta de cosas con que defenderme, sino porque no tenía interés en propagandear mis problemas. Tampoco había permitido que nadie más lo hiciera en mi presencia, que nadie hablase mal de ti frente a mi, porque en alguna parte de mi vida fuiste una persona a la que le tuve mucho aprecio, pero también, porque al final de cuentas, es un conflicto entre TU Y YO. Dos personas. Punto.
Nadie más.
No tengo que decirle a la gente que te deje de hablar ni tengo que llorar por los rincones explicándole a todos el porqué de mi pseudo miseria. Porque no decido por los demás ni mucho me impongo mi opinión sobre la de nadie más. Porque gracias a muchas cosas, mi vida no se basa en lo que tu o alguien más piensa o no. Porque puedo respetar que las demás personas tomen decisiones propias y hagan sus propios juicios. Lo que me pase a mi, me pasa solamente a mi. Cada uno es dueño de sus circunstancias, ya te lo dije. Tu eres dueña completa de las tuyas como yo de las mías. Aprende a lidiar con eso.

Al final, sólo te diré que gracias por compartir tus ideas conmigo y que no te preocupes por mi, peores cosas he recibido de mejor gente que tú; por favor, podrías abstenerte de llenar mi bandeja de entrada con tus amenazas, ya recibo suficiente spam sin ellas. Que estés bien y que tengas buen día, nos vemos en el evento.


July 26, 2010

Do I believe in fate?


Perhaps.






Photobucket





The good, the bad, the wrong and the right.
It all makes sense when you put it in a glass of water,
and the only thing that floats is you.
I fucking love you.

July 16, 2010

UCM

Straight and through.




Hoy quiero decirte algo, y ahora si, ya lo he decidido. Pero... ¿Cómo empezar? ¿cómo ordeno las ideas que caen, una tras otra, llenando mi vaso con su líquido viscoso? Me cuesta trabajo hablar de mis sentimientos, me da un poco de miedo tal vez, pensar en que pasará una vez que lo leas, si es que en realidad lo haces. Es complicado, supongo, plasmar en palabras aquellas cosas que se me atoran en el pecho en momentos de confrontación, en esas situaciones donde se supone debo hablar, pero no puedo y sólo guardo silencio, regalándote una sonrisa avergonzada, oculta bajo cabellos obscuros. Tal vez no encuentro cómo abordar el tema, cómo llegar y decir aquellas palabras que se me atoran en la garganta al pasar saliva. Podría, quizás, comenzar desde el principio, desde el día que te fuiste; ya sabes, mi día favorito, cuando me chocaron.
Así es, el día de tu cumpleaños.

¿Qué mejor regalo te pude dar, que una llamada a lágrima suelta con manos temblorosas, diciéndote que estaba bien, pero mi carro ya no; disculpándome porque tal vez no podría ir a decirte feliz cumpleaños? Ya sé, no fue nada gracioso. Lo escuché en tu voz y lo vi en tus ojos cuando llegaste, ibas asustado. Fue extraña la manera cómo llegaste, no me sostenías la mirada mucho tiempo, dabas vueltas alrededor del carro, hablabas por el radio sin parar y yo sentía que estabas furioso conmigo por echar a perder tu pastel. Qué estúpida me sentí en la madrugada, cuando frente a mi te derrumbaste de repente, hundiendo la cabeza entre las manos, llorando angustiado. Estabas preocupado, nervioso... Me dolió el corazón, porque no lo supe notar. No noté las cosas que traías encima, iba tan perdida en lo del choque, tan enfrascada en seguir sonriendo para no arruinar la despedida, mentalizada a no decir nada al respecto, que no me detuve un segundo a pensar qué podrías estar sintiendo . Los dos sabíamos que el tiempo no siempre pasaría tan rápido o tan lento como quisiéramos, sólo quedaba la confianza en el hasta pronto que nos regalábamos en ése momento.
Casi amanecía y yo no me quería ir, a pesar de estar toda golpeada, no quería llegar a casa todavía. Pocas veces te despides sabiendo que va a pasar mucho tiempo antes de que se vuelvan a ver y es difícil dejar ir el momento; es difícil soltarse las manos. Cuando desperté, encontré el mensajito en la ventanita parpadeante y tus palabras resonaron en mi cabeza 'no me quiero dormir'. Finalmente lo entendía, no querías perderte ni un segundo de tiempo, ni un fragmento de momento. Vivimos en una época de tecnología, de redes de comunicación globales y aún así, aún estando dentro del mismo país, estaríamos incomunicados el 85% del tiempo, que puta ironía.

Pasaron los días, que poco a poco, se convirtieron en semanas. Uno tras otro, apilándose en el calendario; mientras nosotros acumulábamos correo ilegal, pláticas incompletas y llamadas furtivas. No importa la distancia cuando se extraña diría mi abuela. Tus papás me hablaban constantemente; si me dolía la garganta, venía tu papá en su papel de médico a revisarme a pesar de mis constantes negativas mientras tu mamá decía que tu les habías encargado que estuvieran al pendiente. Eres un exagerado, no choco todos los días, ¡eh!
Así pasó el tiempo, con mi mamá insistiendo siempre en que te llamara, tus papás con sus visitas, tu banda preguntándome todo el tiempo por su baterista estrella, quejándose de la falta de rock en sus vidas y mis amigas azoradas por mi completa seguridad, insistiendo en que era increíble que yo estuviera tan calmada. Creo que es difícil para muchas personas aceptar una separación tan larga y sentirse seguros con su pareja al respecto. Yo estoy contenta de que así haya sucedido con nosotros, bueno, aunque ya platiqué contigo al respecto, no hablaré en plural; voy a hacerlo sólo por mí. Esta vez si voy a decir que siento, aunque no sea de la manera más adecuada, por el momento, es la única que tengo.


Es extraño pero, no sé cuando pasó.
No sé cuando me di cuenta que esto era diferente, realmente no sé, ni lo entiendo. Aún que, la verdad es, que no quiero hacerlo. No quiero ponerle un nombre, ni tratar de definirlo. Estoy contenta con ello, estoy contenta de haberte conocido. Y eso es suficiente. Sabes, yo no quiero un felices para siempre, ya no. No quiero ése final mágico y de cuento, no quiero una vida fantástica juntos, ni un hasta que la muerte nos separe. Quiero ser feliz hoy. Quiero trabajar para que las cosas estén bien hoy. Poder sonreír o llorar, sólo por hoy. No quiero preocuparme de qué vamos a hacer mañana o la semana próxima o en mi cumpleaños; no quiero una agenda llena de planes ni un calendario marcado en mi pared. No quiero pensar hacia dónde vamos a llegar ni quiero medir el tiempo juntos en meses o días o años; quiero hacerlo en sonrisas y esfuerzos, en confianza y en apoyo. No quiero vivir planeando, sino viviendo.

Seis semanas pasaron ya desde el día que te fuiste; no te voy a mentir, te extrañé un chingo. Sin embargo, nunca fue un sentimiento de asfixia, no fue un desasosiego o una sensación de vacío; no me retorcí en el suelo porque no estabas, ni lloré, ni patalee, ni nada. Por que no baso mi vida en ti, porque no me voy a morir si no estás, sin embargo quisiera que estuvieras mucho tiempo; no por qué yo te digo, no por qué te necesito o me necesitas, sino porque quieres y quiero, porque lo que soy o no soy es suficiente, ya que, sin importar las cosas, vamos a buscar estar siempre bien como individuos, para después intentar estar bien como pareja. No es una relación de compañía, lo sabes. No estamos juntos porque no hay nadie más, no estamos aquí por temor a la soledad; sino porque, eres tú y soy yo, haciéndonos felices un momento a la vez.
Viviendo el hoy de la mejor manera.
Antes de que te fueras, hice un compromiso contigo, de apoyarte en todo lo que conlleva tu enfermedad pero quiero que sepas que no es porque me sienta obligada, ni porque espero algo a cambio; sino porque antes de cualquier interés romántico, me interesas como persona, como ser humano y, si hay algo, lo que sea, que puedo hacer por ti, lo voy a hacer. Sin pensar.
Por que, repito, yo decido hacerlo.
Porque te quiero. Por que me importas. Porque me nace.

La verdad es que no tengo ni idea de que va a pasar mañana o en el momento en que llegues. Mentiría si te dijera que no he pensado que las cosas entre nosotros puedan cambiar, pero pienso que, si no puedo confiar en lo que siento y en lo que sientes, soy una tonta desde ahorita.
Y mi mamá no educó a ninguna tonta.


Te extrañé.
Bienvenido de vuelta.






Time to lay down my bets,
Oh, I put all my money on you.
Pistol - Dustin Kensrue

July 13, 2010

Divina Elocuencia

Shine the headlight, straight into my eyes.
Like the roadkill, I'm paralysed.

You see through my disguise



Otra vez estoy delirando, sofocando mis pensamientos con cuestiones que podría decir son intrascendentes, pero que en éste momento, se sienten tan pinche trascendentales que no sé ni que hacer al respecto. Si, estoy redundando, ya sé. Suelo hacer eso mucho cuando no encuentro como plasmar mis ideas. Creo que estoy cansada de lo mismo, frustrada si quieren ponerlo así, de llenar huecos en personas, que no puedo llenar realmente. No tiene sentido, ya lo sé. Es extraño, escribir algo sin saber a ciencia cierta qué es lo que intento decir, intentando explicar algo que tal vez no tiene ni caso. Me duele la cabeza de pensar en cómo explicar las cosas, qué tontería... Creo que yo soy la extraña.

A veces hablo por hablar por que no tolero el silencio, tal vez es porque me asusta un poco, me siento de cierta manera sola, a la deriva podría decirse, entre un mar de gente conocida. Cuando escribo pasa lo mismo, a veces no sé ni de que estoy hablando, a veces escribo por escribir. Porque tengo todas esas ideas dando vueltas, porque no sé que hacer con ellas, porque no les encuentro forma.... Realmente, nunca sé como va a terminar el texto en el que trabajo, nunca sé a qué voy a llegar. Siempre voy descubriendo el desenlace poco a poco, conforme las piezas se acomodan en mi cerebro, conforme caen una tras otra, como en un juego interminable de Tetris. Así me siento ahorita, esperando que las cosas tomen un sentido por si solas, mientras vomito palabras continuas en una pantalla blanca. Culpando al calor, a mi dolor de espalda, a las pláticas inesperadas, a los estragos del estrés... a todo y a todos, de mi aparente incapacidad para escribir...

Tengo tantas cosas que decir.
Pero no sé ni cómo hacerlo... Maldita sea.



One fluid gesture, like stepping back in time.
Trapped in amber, petrified.
I'm still not satisfied
Teenage Angst - Placebo

July 3, 2010

Let's make minutes last.




Put your hand on a hot stove for a minute, and
it seems like an hour. Sit with a pretty girl for an hour, and it
seems like a minute. THAT'S relativity. ~Albert Einstein

July 1, 2010

Summer Days.

I’ve got to stop smiling,
it gives the wrong impression



'Te vez bien contenta.'

¿Cómo no he de estarlo?
No esperes que no sonría contenta, si es verano y estoy en éste lugar, que tanto amo, que tanta paz me regala. Si escucho las risas a lo lejos, los gritos distantes de los jóvenes, las voces cercanas de los niños, el repicar constante del agua, la efervescencia de la espuma, la campana del señor de las nieves, el susurro del viento y tu respiración calmada. Si siento el sol en el rostro, la tibieza de la arena bajo mi cuerpo, la brisa que me besa la piel despacito, la mano que juega con mis cabellos y tu corazón que palpita en mi oído.

No me preguntes por que sonrío, si sabes que, a pesar de mis ojos cerrados, a pesar de que mi cabeza se hunde en la comisura de tus brazos, puedo ver la sonrisa que se curva en tu rostro. Si al final de todo, al final del mundo, entre un sueño y otro, estamos aquí ahorita; en ésta playa, en éste instante... juntos.


El verano es lo mejor.



I love you all the same
You Stole The Sun From My Heart - Maniac Street Preachers.