May 30, 2010

What is love?

And I have a question.*



¿Amor?
Es muy simple.
Amor es aquello que hacemos cada noche antes de ir a dormir. Es ésa mirada que me lanzas mientras me lavo la cara toda dormida. Es la sonrisa que te arranco mientras juego con los niños. Es el abrazo que le das a tu madre cada vez que la ves. Es el gracias que te da la señora a la que ayudas con las bolsas. Es la risa que le arrancas a los niños cuando llegas de trabajar. Es el olor del perro que se penetra en las cobijas de tanto que duerme con nosotros. Son las lágrimas que derramo cuando no te entiendo. Es tu llamada tras el accidente. Es el miedo que te recorre cuando temes perderme. Es la furia que me envuelve cuando alguien te lastima. Es la palmada en la espalda que te da tu padre cuando lo visitas en el consultorio. Es el bienvenido que te susurro al oído cada que regresas a casa. Es la sensación de mi piel erizada bajo las sábanas. Es el perdón que pido cuando digo las cosas mal. Es tu comida favorita en la mesa. Es el suspiro que exhalo al recostarme en la cama cada noche. Son las llamadas a media madrugada porque tengo ganas de escuchar tu voz. Son los mensajes a medio día mientras voy por los niños. Son las preguntas difíciles de responderle a tu hijo. Es la emoción de verlos crecer y el orgullo con el que los miras hacerlo. Es cada capricho que hago cuando vas manejando y quiero besarte en cada alto. Es cada vez que compartimos comidas. Es el tiempo que dedicas a acariciar mi cabello por las mañanas. Es el amanecer que vemos cada día al platicar hasta el alba. Es el cigarro que fumas conmigo a media noche. Es el escalofrío que me recorre cuando me preocupo demasiado. Es tu mano en mi cintura al bailar. Es la bienvenida en el aeropuerto cuando te vi por primera vez. Es cada vez que discutimos opiniones. Es la película que me hace llorar. Es cada vez que me regañas por no hacer las cosas. Son los ojos tristes al despedirnos. Es cada vez que me tomas la mano mientras manejas. Es cada vez que cierro el puño de coraje porque no me entiendes. Es cada animalito que me ayudas a rescatar de las calles. Es ver el mensajito parpadeante en la pantalla de mi celular. Es el estar tan lejos pero tan cerca.

Es todo esto y todo aquello. Eres tu y soy yo.
Es el mundo. Es todo.


Love does not consist in gazing at each other
but in looking outward together in the same direction.
Antoine de Saint-Exupéry

*Vía Ana Medina.

May 20, 2010

Furry Perfection.




Mundito Feliz al servicio de la comunidad.



Un perro o un gato o cualquier animal, solamente requieren de cuidados y cariños. No ocupan que los llames o les publiques estatus en facebook o que le escribas posts llenos de amor en tu blog. Sólo necesitan que les dediques sonrisas al día, les des de comer e inviertas un poco de tiempo en ponerles atención. Los animales son criaturas extremadamente nobles, aprendamos poquito de ellos.

Vamos, adopten uno.
No paguen por ellos. Son seres vivos, no productos.

May 18, 2010

Nuit Blanche


La vida es un instante.
Es un segundo que vives, ese momento dónde te quedas sin aliento, esa sonrisa que hace que tu corazón se acelere de pronto. El golpe del viento en tu rostro, el beso del rocío por las mañanas. Una estrella fugaz al amanecer. Cada pequeño detalle de cada gran momento, cada destello de luz en el arco iris de colores que es esta grandiosa coincidencia que llamamos vida. La vida son esos matices que dibuja el sol en el cielo antes de irse a dormir. Es el beso que sigue en tus labios a pesar de los años. Es el perfume que vuelve a tu mente en las noches de lluvia. Es el segundo que dura esa mirada, donde tu corazón se detiene una fracción de segundo, antes de volver a latir. Somos tu y yo. En éste momento. Mientras me lees. Mientras escribo. . .

La vida es un instante. Por eso hay que vivir cada uno, como si fuera el último suspiro que darás sobre la tierra. Tal vez no haya un mañana, tal vez no haya un lo siento, tal vez no haya un remedio... Por eso, hoy tienes que decir te amo con todas tus fuerzas, tienes que decir lo siento con el corazón, tienes que vivir tus sueños, tienes que disfrutar cada segundo y tienes que sentir cada momento. Porque éste es tu instante.

Por que esto es lo único que hay antes de que caiga la cortina blanca.
Vive. Sonríe. Disfruta.
Hoy.




Then we kissed.
And time seemed to move faster and then slower,
Until it finally stopped.And, as Chronos glanced down below, he gracefully smiled.
For he too, was enjoying the moment.
Our moment.

May 15, 2010

Bloodstained Fur.



Esta semana me desaparecí del mapa por unos días, escapando a mi lugar favorito en el estado y uno de los lugares más significativos (por demasiadas razones), sin avisarle a nadie ni nada. Sólo me subí al carro, con mi maletita bajo el brazo y agarré carretera con rumbo fijo en mente, imaginándome en la playita al caer el sol. Ya me vi, ya me vi. Por varias horas, observé el paisaje a mi alrededor mientras disfrutaba de la compañía serena de quien se ha convertido en un excelente amigo y compañero de aventuras. Estaba por atardecer y, aunque suene exageradamente cursi, se veía tan bonito el cielo que de verdad, creí que todo, absolutamente todo, iba a estar bien.

A media hora de llegar a nuestro destino se divisó a lo lejos un perro tirado a media carretera; creo que nunca lo he dicho, pero, no puedo ver animales muertos en carretera o en calles, si digan lo que quieran, pero simplemente no puedo. Me da coraje que los pobres animales no tienen conciencia real de qué es una carretera y terminen aplastados en el camino, o lesionados para todo lo que duren sus cortitas vidas. Me da mucha tristeza, de verdad, me dan muchas ganas de llorar cuando pienso en que realmente ni siquiera tienen oportunidad a veces de reaccionar antes de morir de manera espantosa. Todavía más coraje es cuando escucho personas que dicen, sólo son animales. Con todo respeto, si, sólo son animales, como tu sólo eres un imbécil. Al divisar al animal, bajé la cabeza, el clásico escalofrío que me recorre cuando veo animales muertos llegó y sentí el coraje en mi estómago. La carretera era muy amplia, había suficiente espacio como para esquivar al animal sin tener necesariamente que lastimarlo o ocasionar un accidente. Me quedé mirándolo mientras nos acercábamos; estaba muy bonito el perro, era negro afelpado, el torso se le veía cubierto de lo que parecía ser sangre. Antes de pasar al animal, de pronto soltó un gemido y comenzó a moverse, intentado levantarse. No estaba muerto. Ante mi grito de sorpresa, mi amigo bajo la velocidad y se orilló, sin detener el carro por completo. Yo no sabía que hacer, si bajarme del carro y correr, ¿me dejaría subir al perro al carro? ¿A donde lo llevaríamos?. Le supliqué que se detuviera, vamos a ayudar al perro, pobrecito, esta sufriendo, por favor Chris para el carro, pareció pensarlo un momento, pero, al final no quiso detenerse. Dijo que llegaríamos de noche, que podía morderme, que probablemente ya no tenía caso, que no podía acercarme por los carros sin exponer mi vida. Y su respuesta fue definitiva. No importaron mis alegatos o mis opiniones.

No nos detendríamos.

Me dio tanto coraje y tanta tristeza, mientras miraba hacia atrás al pobre animal en el piso, escuchando a lo lejos sus gemidos. No tienen idea. Llegué enojada, la playa puede irse a chingar a su madre, pensé. Hoy no quiero ver el mar. Hoy no quiero hacer otra cosa, hoy no quiero decir pobre perrito muerto o hay que triste. Hoy quiero tratar de saber por que se permite eso.

No entiendo a las personas, no entiendo como no pueden entender que la fragilidad de la vida de un animalito es casi la misma a aquella de un niño, ninguno de los dos tiene conciencia completa de que hay afuera o a qué se expone colocándose frente a un carro en movimiento. ¿Cómo es que si les afecta ver niños lastimados pero no sienten tristeza al ver a un perrito cojear en la calle? ¿Cómo no pueden sentir coraje al ver animales muertos? ¿Al saber que hay ocho mil imbéciles allá afuera que consideran que matar o torturar animales es divertido? ¿Cómo no se preguntan que hace un perro o un gato o cualquier animal en la calle para comer? ¿Acaso no tienen conciencia moral o real? ¿No sienten o algo así? ¿Qué tan difícil es cuidar de ellos como ellos cuidan de nosotros? ¿Qué tan pinche difícil es atender a otro ser vivo que DEPENDE de ti?

Chale.
La verdad es que ya me enojé otra vez.
Hablemos de cosas más agradables o de verdad me pondré a despotricar. Me tocó manejar de regreso, fue lo mejor. Yo amo la carretera, ésa carretera en particular tiene un lugarsito en mi corazón de pollito rostizado. Así que, sobra decirlo, manejarla todo el camino de regreso, con el beat de NOFX como fondo musical, fue lo mejor de todo el viaje. Una palomita más a mi to-do list. Roadtrip, checked.

Les dejo el video.
video

May 13, 2010

Morning Glory.

And all I can say is I knew you before
You were beautiful back then



Feliz Cumpleaños a la mejor mamá del mundo, la mía. ♥
Mami te amo, gracias por casi 22 años de regaños y pataleos. Por aguantar mi boca de pirata, mis bochornos veraniegos, a mis amigas escandalosas, a mis amigos guarros; porque siempre aguantas que llegué a la hora que literalmente se me da mi chingada gana, todavía cínica la niña, llega esbozando una sonrisa y un tengo hambre, guardado en la bolsa. Gracias mamá, por recibir a cuanto adefesio a entrado a esta casa bajo la etiqueta de "el novio", gracias también por ser tan celosa conmigo que te tienen más miedo a ti que a la policía. Gracias mamá por siempre tener paciencia, a pesar de que no siempre parezcas entenderme o querer hacerlo, por recibir a cuanto animalito levanto en la calle, por enseñarme a manejar y a gritar al mismo tiempo, por siempre hacer pollo para comer a pesar de que ya lo alucino y por siempre de los siempres ser más pinche flaca que yo. Perdóname si a veces me falla la paciencia o el entendimiento, o pues también, en el peor de los casos, la razón. Entiende cuando digo que necesito vivir para aprender sin que eso signifique realmente que quiero ir a meter mi cabeza en algún hoyo lleno de drogas para aprender que es bueno y que no. Confía en mí de vez en vez, las dos nos sorprenderíamos de que puedo hacer. No me digas no todo el tiempo, dime, alratito para que se me olvide mejor.
Gracias mamá porque realmente, en el fondo de todo, te caigo bien.

Gracias mamá por cumplir otro año más de vida.
Te amo más que a nada en este pinche mundo jodido al que me trajiste sin razón aparentemente y sólo para compensar el hecho que tus amigas las paredes te habían dejado de contestar. Aunque no lo diga en voz alta, aunque no siempre lo demuestre. No hay nada ni nadie que me llene más de orgullo que tu. Porque eres bien fuerte. Porque eres bien valiente. Porque eres mamá y papá. Gracias mamá.


Te prometo que algún día seré una persona normal. Algúuuun día. :)





You still are.
I Knew You Before - Dustin Kensrue

May 12, 2010

Yo soy yo, y mis circunstancias...

If I told you a secret,
You won't tell a soul,
Will you hold it and keep it alive






¿Quien soy yo?
Suelo preguntarme eso a veces mientras divago en aquello que me hace ser quien soy, mientras intento descifrar que es lo que me define como ser humano, como persona, como mujer y como Pancake. Tengo que considerar que cada detalle es de vital importancia para definirme, pues son estos la esencia misma de mi persona. Son esas pequeñas insignificancias tan significantes las que marcan la diferencia entre quien soy yo frente a las demás personas; pues todos tenemos historias que nos llenan de fragmentos, que van construyendo cadenas de reacción, comúnmente conocidas como causa y efecto, donde un evento fortuito nos lleva a desarrollar ciertas características de personalidad o ciertos rasgos que tal vez de otra manera no hubiésemos necesitado. Este evento a su vez, nos encamina hacia otro punto, convirtiéndose de esta manera, en una cadena infinita. La gente afirma que los tiempos cambian, yo pienso que somos las personas las que cambiamos con el tiempo. El tiempo siempre es el mismo, el presente; pues el ayer se ha ido y es ahora tan sólo una evocación de la memoria, mientras que el mañana es incierto, algo intangible e imposible de moldear de acuerdo a nuestros sueños, pues cuando llega el mañana, ya es hoy, se ha convertido en el presente, en la realidad que vives. Pero las personas somos graciosas al punto de complicadas, a pesar de que el ayer ya no existe, nosotros cargamos con aquellos pesos del pasado, los hombros siguen tensos por aquellas confrontaciones idas y son esas las cicatrices que mas tardan en desaparecer, las que dejan los sucesos del ayer. Porque las circunstancias nos llevaron a los límites de nuestra persona, nos arrojaron al vórtice infinito de la desesperación o al amarillo camino de la felicidad. Es entonces que nos damos cuenta de nuestra verdadera naturaleza, cuando expuestos ante ciertas situaciones de desesperación, reaccionamos instintivamente, marcando de esta manera, lo que somos y lo que seremos. Pues ése aprendizaje, ése cambio de conducta o ésa mala decisión, vendrá de nuevo de vez en vez a recordarte que las cosas no siempre salen como debieran, que las decisiones se toman tras pensarse muchas veces, tras analizar a fondo que es lo que en verdad ansías para el futuro. Porque repito, las personas somos graciosas y el pasado en realidad, pocas veces desaparece.


Mi pasado es un espejo, que refleja aquello que fui alguna vez así como aquello que no quiero ser de nuevo. Esa persona temerosa, que por ataduras superficiales y miedo a lo desconocido, escogió perder aquello que había anhelado; que permitió que otros tomaran parte en una decisión personal, que inutilizó su propia voz, callándola bajo los murmullos de otros. Aquella mujer que cerró la única puerta que espero sentada para abrir, esa que apagó una estrella por mantener una lámpara encendida. Porque mi momento de temor llegó; porque mis rodillas se doblaron, flaqueando bajo mi peso y es ahora cuando me cuesta trabajo levantarme tras la caída; pues cada vez pesan más los hombros y son menos las ganas, el desencanto que ahonda en las entrañas de mi persona es producto de esa misma caída, donde mi templo cayó sin aquellos pilares que sostuvieran su cúpula resquebrajada. Hace más de un año de tu partida, aquella donde mis labios mudos guardaron el adiós que no te dije. No permití el paso a la congoja ni bajé la cabeza; caminé hacia al frente, puse mi mejor sonrisa frente a los ojos conocidos y continúe con la marcha. Enterrando cualquier rastro de dolencia en lo más profundo de mi corazón; me prometí que no permitiría que las lágrimas se asomaran por las ventanas de mi rostro. La constante rutina del día a día mantuvo mi corazón apagado, mientras mi mente se distanciaba de todo, ocupándose en atender pormenores diarios, extinguí cualquier llama de remembranza mediante el más simple de los distractores, la calle. Sin embargo, la penumbra en la que me hundía era tal, que poco a poco, mis ojos se fueron gastando de tratar de ver entre las sombras, mis risas cada vez más forzadas evocaban a cada momento la razón de su vacío.
Entonces levanté mi vista cansada y busqué aquellos pilares, busqué con la mano a tientas donde sostener mi peso pero no encontré entre la opacidad ningún soporte. Fue cuando la burbuja se rompió, sentí las olas de impotencia en mis hombros y el coraje en mis entrañas. Las arenas movedizas bajo mis pies fragmentaron la delgada parsimonia con que bordeaba mi persona. Como una presa que se derrumba, mi corazón se inundo de tristeza, ya no pude contener los ríos que fluían desde mis ojos. Perdí el control de mi misma y caí bajo la espiral, descendiendo tan rápido, tan lento; sofocándome con mi propio vómito, fui perdiendo el sentido de las cosas hasta llegar al punto donde ya no me reconocía ni yo, ni los demás. Me descubrí una mañana viendo un reflejo que no reconocía, una persona extraña que me miraba en el espejo, más cansada y raída; cuyos ojos apagados no destilaban otra cosa más que sopor, con una sonrisa inexistente en un rostro carcomido. Por unos breves instantes, contemplé en mí la imagen del abatimiento, de la desesperación; tracé con la mirada los bordes de aquella figura ahíta de batallar constantemente consigo misma y con un mundo que dictaba un patrón de conducta que no estaba dispuesta a seguir.


Salí a la calle esa tarde, a buscar razones por las que pasan las cosas, a entender que lleva a las personas al límite de esa manera, que es lo que provoca esas decisiones repentinas y ese caos interno, una falta completa de conciencia serena que dicte la manera de reaccionar. A intentar comprender que provoca esa marcada distancia entre las personas que uno considera pilares en los cuales mantiene su cielo. Que provoca que el suelo donde te sostienes se agriete y te derrumbes con él, cayendo peldaño tras peldaño, un paso más cerca del fin.


La vereda hacia el descubrimiento fue sinuosa y llena de encrucijadas, cada camino que escogía parecía llevarme a un lugar totalmente distinto de aquel a donde ansiaba llegar. En los obstáculos que salían al camino, me sentía a veces más pequeña, imposibilitada de escalar los muros y saltar las vallas; otras sentía que no había razón para temer, pues cada golpe que me diera, podría soportarlo. Tras una larga caída, tras una larga búsqueda; me di cuenta que las respuestas jamás llegarían, que las cosas, que las personas son impredecibles; como la marea van y vienen con el constante vaivén del mundo.
Pero como todo, las respuestas llegaron demasiado tarde; el aprendizaje se dio tras la caída y la fuerza para levantarme llegó cuando la cúpula ya había caído. Ahora me levanto y veo el templo destruido, mis ventanales rotos y aquél altar dorado hecho añicos. Y hoy es un año, un largo año desde aquel triste martes donde tu luz se apagó. Hoy mi corazón llora por el tuyo, un corazón que no había latido lo suficiente y se detuvo. Decidí buscar maneras para dejar atrás aquella angustia, para expiar mis pecados mediante obras que llenaran mi espíritu y en afán de lograrlo, partí al único lugar que puede calmar mi corazón sin importar las circunstancias ni las penas. Viajé por varias horas hasta llegar a la playa, al estar frente a ella dejé que mis rodillas se doblasen y que mi cuerpo cayera rendido en la arena, como caen los troncos viejos. El mar, imponente y azul, abrió su corazón al mío y me dejó ahogar mis penas en sus aguas. La canción que llevo dentro, la triste melodía del desencanto y del dolor, sonaba cada vez más bajo, conforme las olas iban y venían. Las ganas de dejarme caer de nuevo, el impulso enardecido de gritar, de golpear la tierra mientras estallo en llanto y maldigo al cielo por darme un corazón que siente... desaparecieron por ese largo instante, en el que me senté a contemplar el mar.


Yo quiero ser como la arena y como el agua; nunca son la misma... quiero amoldarme a las situaciones que me pone la vida de la misma manera que ellas lo hacen a las plantas de mis pies. Las circunstancias definen como reaccionaremos, pero son nuestras acciones las que definen quienes somos. Esta experiencia trajo tras ella una gama de situaciones distintas, donde mi temple y mi espíritu fueron quebrándose poco a poco. Pero hoy levanto la mirada de nuevo, hoy analizo esas circunstancias y decido no caer de nuevo bajo los mismos pesos ni permitir que mi voz se apague bajo la de nadie más. Entiendo ya que ésa imagen que vi en el reflejo es aquello que no quiero volver a ver, es lo que no me puedo permitir. Porque es sinónimo de alguien que se ha rendido, por que es la representación viva de alguien que no espera nada del mundo, y yo espero muchas cosas. Por eso hoy decido volver a ser una gama de colores, y no una dualidad en blanco y negro; porque las cicatrices dejarán marca, pero siempre servirán como recordatorio de que mis piernas volvieron a caminar, después de haberse dado por vencidas. Que los colores no se apagan nunca, ni en la obscuridad. Y que yo soy mejor que mis circunstancias, cualesquiera que sean estas.





Cause it's burning a hole,
And I can't get to sleep,

And I can't live alone in this lie.
Love Will Come Through - Travis



'Yo soy yo, y mis circunstancias", Ortega y Gasset.


Esto fue mi ensayo final, para mi clase de Lectura y Redacción. Sobra decirlo, que me fue muy bien.

May 5, 2010