April 22, 2010

Ma' Furry Friend

Yo tengo un gato, no lo compré ni me lo regalaron, un día llegué de trabajar en la noche y ahí estaba afuera. Me miraba con sus ojos grandes, entre asustado y nervioso. Como todo animal que llega a mi casa, lo alimenté y éste, a diferencia de los demás, jamás se fue. Es el único hombre en la casa, por así decirlo, y, extrañamente, parece asumir muy bien su papel. Le gruñe a cuanto desconocido (hombre específicamente) viene a la casa y se encarga muy bien de entretener a mis amigos que se esperan afuera en el jardín. Hizo amistad con los perros de la cuadra y ellos lo cuidan de otros perros u otros gatos que vengan a molestarlo; por su parte, mi gato tiene ahora la costumbre de rodar en el suelo cuando quiere atención o mostrar la panza para que se la rasquen.

Creo que hay pocas personas que me caen tan bien, como me cae mi gato. Es entretenido, nada quejoso, no maúlla por nada que no sea importante y jamás de los jamáses se niega a compartir su comida conmigo. A veces incluso, le da por platicar conmigo mientras come.



April 17, 2010

The Other Side of the Sun.

I might've loved a king,
Or been the one to end a war.



Tengo un secreto obscuro. Que no es ni tan obscuro, pero si es secreto.
Pudiéramos decir que no es obscuro, que es... diferente. Podría ser tal vez, moralmente inadecuado, incluso socialmente incorrecto; pero realmente, no puedo hacer nada al respecto. Es inherente a mí, parte total de mi manera de ser; la persona en la que me he convertido ahora que abrazo los veintes con fiereza y pasión. Es mi manera de manejar mi intimidad si quieren ponerlo así.

Soy una persona que podría pasar su vida desnuda.

Esperen, esperen... no enciendan aún las antorchas ni preparen sus piedras, no soy exhibicionista ni mucho menos. Todo lo contrario, soy pudorosa a más no poder frente a la gente y me avergüenzo fatal de cualquier exceso de carne que pueda quedar al descubierto en público. Pero sola en mi casa, pero con mi pareja... Soy totalmente distinta.

Tal vez no soy la única, tal vez sólo soy la que viene a decirlo públicamente; pero, la verdad sea dicha: tal vez si fuera menos mi molestia ante las miradas morbosas o menos mi rechazo hacia realmente compartir mi intimidad con el mundo, tal vez entonces si andaría medio en cueros por las calles. No sé como explicarlo; quienes hayan leído Cien Años de Soledad de García Márquez, piensen en Remedios, que sube al cielo en su desnudez inmaculada; no mal entiendan, no me siento en lo más mínimo inmaculada, tampoco soy el epítome de la belleza ni nada por el estilo. Sin embargo, debo decirlo, yo quiero a mi cuerpo como es. Con lo que tiene y con lo que no. Por eso, me siento hermosa por dentro como por fuera. No es vanidad en lo más mínimo, es simplemente y, aunque esté dándole duro al pleonasmo, de verdad quiero a mi cuerpo. Porque es mi templo, porque es mi más preciada posesión. Lo único en esta tierra que en realidad me pertenecerá por completo hasta el final de sus días o hasta que se convierta en abono para plantas.

Pero, no hablo del sólo hecho de desnudarse, son las sensaciones que vienen con esa desnudez lo que en realidad disfruto.

Es la mirada que me regala mientras sonríe al verme danzar al ritmo de The Killers mientras preparo la comida o el frío que siento mientras recargo mi vientre en la barra de la cocina intentando alcanzar uno de los especieros que descansan en la repisa. Es la seda suave que se abraza a mi cuerpo cuando descanso en mi cama, es la comodidad de lo erótico y la complicidad de mi piel con la suya. Es caminar descalza por la casa cuando me levanto en las mañanas, es sentir el piso frío bajo las plantas de mis pies mientras avanzo a tientas, a veces aún entre sueños, a buscar un vaso de agua a la cocina. Es leer el periodico mientras tomo té sin azúcar en el comedor, escuchando como acomoda sus libros tras de mi, sintiendo la mirada que me recorre tras cada pausa. Es recostarme en el sillón y sentir mi piel erizarse al contacto con la tela...

Es tanto, y es tan sublime, que yo podría vivir así por siempre. Claro, lo sé, tú támbien podrías vivir así conmigo y sin lloriquear por ello en algún momento. Creo que realmente en este caso, moral o no, nadie pierde en lo absoluto...




But among your books,
Among your clothes,
Among your noise and fuss,
I've let it go.
Look No Further - Dido

April 12, 2010

Farther.



Alice: Where is this love? I can't see
it, I can't touch it. I can't feel it.
I can hear it. I can hear some words, but I can't do
anything with your easy words.
~ Closer






It's the only way to leave: I don't love you anymore. Goodbye.
Euphemism or not, and as disarming as you might be.
It's the only way to leave.
Goodbye Stranger

April 9, 2010

Crónicas de un desastre.

No recuerdo haberlo escrito jamás, pero yo vivo en Mexicali.
Si, el mismo Mexicali donde el pasado domingo 04 de Abril, hubo un terremoto de 7.2º en escala Richter a las tres y media de la tarde que duró cerca del minuto; terremoto que paralizó la ciudad y nos dejó sin energía eléctrica, agua potable o teléfono por más de diez horas. ¿Tienen idea de lo que era no saber de aquellos que quieres? No había celulares, ni radio, ni ningún medio de comunicación. Estábamos totalmente desconectados. No había estaciones de radio funcionando. Al cabo de unas horas, una de las estaciones locales comenzó a funcionar utilizando baterías, alertando a la población de las medidas de prevención, de las acciones llevadas a cabo, de donde había albergues, reportando personas desaparecidas y sobre todo, pidiendo a la gente que se mantuvieran en sus casas, por que nadie sabía si volvería a temblar y se esperaban réplicas más y más fuertes. No había un solo Oxxo abierto para que se den una idea.

A mi, gracias a lo que fuera, me tocó en plena reunión familiar. Con casi toda mi familia alrededor, en campo abierto. Vivimos en zona sísmica, estamos acostumbrados a que tiemble de vez en vez, y realmente nadie sale despavorido cuando la tierra se mueve, porque pasa constantemente. Esta vez, todos estábamos afuera. Algunos tomados de las manos, mis tíos se abrazaban a mis tías, mis sobrinos llorando en las piernas de su mamá y yo tratando de que mi mamá no empezara a hiperventilar del pánico que le dio. Mi tía lloraba porque su hijo venía bajando la Rumorosa (un tramo de carretera que conecta Tecate con Mexicali, bastante peligroso normalmente, ahora súmenle el temblor) cuando se sintió todo. Los carros se sacudían violentamente, los perros ladraban y nosotros viendo como las casas se mecían de un lado a otro. La casa dónde estaba se daño fuertemente; los muebles en todas partes, espejos y ventanas rotas... No era una imagen bonita.

Yo vine a mi casa en cuanto paso todo, para ver el estado de la casa antes que mi mamá llegara y se desmayara y a cerrar llaves de gas. Parecía que mi casa la habían volteado por completo, la cocina era un montón de vidrios rotos, el refrigerador estaba a medio metro de distancia de su lugar original y la estufa también. Había sartenes tirados en la sala y libros estacionados en la cocina. Los cuartos, el baño... todo era un caos. Las calles estaban igual. Todos afuera de sus casas, reunidos en parques. Veías señoras llorando en las banquetas, bardas caídas, ventanales rotos, calles abiertas y hundidas... Ni un solo semáforo. Policías tratando de controlar el tráfico y la paranoia comiéndose a la gente.

¿Saben lo que es una ciudad completamente a obscuras, sintiendo réplicas de distintas magnitudes casi cada cinco minutos? Es ver a mi mamá salir corriendo asustada porque les tiene pánico a los temblores, ver a mi abuela, una señora mayor entrada ya en sus ochenta años, tomada de la mano de alguna de mis tías que le ayudan a caminar rápido hacia la puerta. Es alumbrar la estancia con velas mientras escuchas sirenas a lo lejos una y otra y otra y otra vez. Es escuchar nada más que el viento encabronado que se soltó tras el temblor. Es tener el celular en la mano todo el tiempo mientras pides por favor que ésa persona esté bien también y que dé señales de vida. Es darte cuenta que hay cosas más importantes que un coraje o una discusión con una situación totalmente drástica.

Estoy bien.
Toda mi familia gracias al viejito barbón del cielo esta bien. Todas las personas importantes para mi están bien, al igual que sus familias; sufrimos/sufrieron solamente pérdidas materiales. Es cierto, casi no hubo pérdidas humanas, y todos estamos agradecidos por ello. Pero eso no significa que por eso no sea una desgracia, o que sea un evento meramente desafortunado. Hay miles de miles de damnificados. Tengo amigas a quienes el piso de su casa se abrió por completo, a una de ellas su sala desapareció bajo el suelo. Otros varios amigos se han tenido que mudar con familiares porque sus casas quedaron completamente inhabitables. Pero no es sólo eso. Casi todo el valle de Mexicali esta devastado o inundado, gente mayor que se ha quedado sin nada. Son personas que viven de sus cosechas, gente que aporta mucho a la economía de la región pues el Valle es reconocido por su producción de Algodón. Pues gracias al temblor muchos cultivos están afectados, y esta bien, no se murió nadie, pero... una familia no come de agradecimiento, esas personas necesitan sus cosechas y todos aquellos que trabajan en el sector agrícola también dependen de eso. Piensen en la infraestructura, piensen en la cadena de perjuicios que genera el temblor. Vean más allá de las vidas humanas y los daños materiales. Todo esto va a traer consecuencias...

Pero los agricultores no son los únicos perjudicados. La etnia de los Cucapah, un tribu indigena que vive en la región también se quedaron sin hogar porque el Río Hardy se desbordó e inundó sus tierras. El terremoto no nada más afecto Mexicali, la ciudad vecina de Calexico, CA, también se vio afectada nuestra otra ciudad vecina, San Luis Río Colorado, Sonora.
Toda la región tiene problemas, insisto, no nada más en el sector agropecuario. Mexicali es una ciudad de desarrollo, es un reino de maquilas; las cuales hoy en su mayoría siguen siendo revisadas por protección civil u operando en menor capacidad, lo que significa que hay personas que no están percibiendo ingresos. Muchas personas que no están trabajando. Personas que también tienen familias que como ellos, tienen ése mal hábito de comer dos o tres veces al día.

Hasta la fecha van más de 2000 réplicas de distintas magnitudes, simplemente por dar un ejemplo, ayer en la mañana desperté con una de 5 y algo que vino a terminar de partirles la madre a las carreteras. Y ahorita mientras escribía estas lineas, han pasado fácil cuatro temblores más. Lo que hace que la paranoia siga en el aire, que la gente siga teniendo miedo. Aquí pueden ver algunos temblores y de que magnitudes que han golpeado la región en los últimos días. Nada de esto es broma. Y nada de esto es gracioso.

Aquellos que somos estudiantes también estamos resintiendo todo esto. No hay clases en los niveles básicos hasta dentro de otra semana más, y, en los niveles superiores, hay muchas escuelas que aún no tienen fecha para volver a tenerlas. Los edificios universitarios están más que dañados. Hay escuelas tanto públicas como privadas que perdieron salones completos, paredes que se desprendieron en su totalidad, vistas de concreto que cayeron al vacío. Mi facultad es de las más afectadas. No tenemos idea de como van a manejar a los miles y miles de estudiantes que somos. Creo que ni la misma UABC sabe como le va a hacer.

Ahorita son varias organizaciones civiles las que se están movilizando para recolectar víveres o asistir a las personas que no tienen casa. Pero, en serio, ¿qué se está haciendo para todo esto? ¿Quien sabe donde están los centros de acopio? Nos estamos enterando de esto en pedazos muy cortados o rebanadas muy finas de un pastel que a todos nos corresponde.

Pero luego escucho en la televisión o de personas que no estuvieron aquí y que siguen sin estar aquí, que no es para tanto; que es demasiado pancho por un montón de edificios dañados. No entienden lo espantosamente genial que esto haya ocurrido el día que lo hizo, hubiera sido al día siguiente habría habido MILES de muertos. La ciudad estaba sola por la gente que aún no volvía de vacaciones, los que quedábamos aquí estábamos disfrutando el último domingo antes de volver a la rutina y la locura diaria. No había gente en ninguno de esos edificios caídos, las maquilas y las escuelas estaban solas también. Un estacionamiento recién construido de cuatro pisos a inaugurarse al día siguiente se cayó por completo, ¿cuánta gente no habría muerto ahí?. Pero nadie ve eso, nadie agradece eso. No hay muertos, no es desastre.

¿Quieren ver daños? ¿Quieren una vista más detallada de la ciudad? Vean esto. Si no es suficiente, esta esto otro. Y también éste para terminar. Pero... ¿saben qué? Aún hay más. Hay muchas más fotos, muchos más daños y muchos más casos dignos de mencionar. Pero no me toca a mi nada más, o todos los otros bloggeros que andamos por acá intentando mostrar una cara real y honesta de lo que esta pasando. Le toca al Gobierno del Estado que ha fallado en su respuesta oportuna, al Gobernador que falló EXAGERADAMENTE al decir que no se ocupa ayuda porque "somos gente generosa y de aqui del Estado va a salir la ayuda", le toca a las televisoras que están más concentradas en el caso de la niñita muerta y el morbo que eso genera. Le toca a todos esos medios que no están cubriendo nada de eso. Tengo amigos de fuera que se enteraron de todo esto por que alguien en los tacos les dijo, porque alguien lo leyó en mi Google Buzz, porque me preguntaron porque no me había conectado en equis tiempo, pero que jamás lo vieron en televisión. Haíti y Chile tuvieron una cobertura espantosamente grande, TODOS sabíamos lo que pasaba allá. Aquí en la ciudad se organizaron conciertos con bandas locales a beneficio de ambos países y es bien pinche jodido que hoy que es la ciudad la que necesita, nadie haga nada. Estados Unidos, bueno, California más específicamente esta haciendo más por Mexicali que el resto del país y eso me da vergüenza. La mitad de los que están leyendo esto, si es que lo terminaron, no tenían ni idea de nada de todo esto.

Pero existe. Pero esta pasando. Pero pasó.
Y yo, como buena ciudadana, intento hacer algo por aquellos que no tienen nada. Ayuden. Ayuden si pueden. Piensen que okay, no son ustedes, no son su familia... pero son la familia de alguien más. Es la vida de alguien más que quedó destruida. Son gente de su mismo país. Son sus vecinos. Tomen conciencia. El que no haya muertos no significa que no haya vidas destruidas.

Es cierto también, a la hora del temblor todos nos dimos cuenta de muchas cosas. De la fragilidad de toda una ciudad ante una situación de desastre, de la falta de prevención real de las autoridades y de los ciudadanos, de lo mal construido de muchos edificios. De lo importante que son muchas personas para ti, de lo innecesario de muchas cosas pero sobre todas las cosas... de que das gracias por estar vivo y por estar bien.


Agradezcan ustedes también sin necesitar un pinche temblor.

April 4, 2010

Tus bolsillos están llenos de...

Mentiras.
Pero es normal. Realmente, nadie esperaba otra cosa.


Te entiendo, créeme.
Yo sé que parece que no, yo sé que piensas que no... pero lo hago.
En el fondo, sé perfectamente porqué haces las cosas. Porqué dices algo y haces otra cosa, porque me miras a los ojos pero no me miras al mismo tiempo. Porque miras hacia abajo a las demás personas mientras finges la sonrisa y les dices que te interesan, pero en realidad no lo hacen. No quieres tenerles cerca, no puedes soportar su presencia, no te interesan en lo mas mínimo. Pero ahí estás, sonriente, saludando a la gente como si fueras la reina del pueblo; haciendo promesas a diestra y siniestra que no pretendes si quiera pensar en cumplir. Poniendo personas en tus bolsillos para cuando los llegues a necesitar, añadiendo a tu colección de "amigos" a cuanto pobre iluso consideres útil para algún punto de tu apretada vida; para cuando no haya nadie más a quien llamar. Es entonces que sacas la lista, buscas algún nombre y bajo el estandarte de una frugal amistad, sales a reclamar un lugar que jamás te ha importado. Una posición que desocuparas en cuanto llegué una mejor oferta, alguien más que se desviva por pedacitos de ti, pedacitos que realmente no le das a nadie pero tu haces como que sí, porque no te interesa compartir nada con nadie, pero no tienes otra manera de retener a nadie contigo. Porque le temes a la soledad y al abandono. Temes no trascender más allá de tus propias fronteras.

Y lo entiendo.
Incluso he llegado al punto donde lo respeto. Debo decirlo, es una manera muy inteligente de moverte entre la gente, de hacer de ti mismo la compañía perfecta. Es más allá de lo que cualquier mortal pudiera hacer con buenas intenciones, por que si creo en las buenas intenciones, aunque no necesariamente en las tuyas. Eso si no. Te conozco o bueno, eso creo o eso creía, ya ni sé, no es como que importe mucho; soy sólo yo pensando en voz alta. Al fin y al cabo, alguna vez también tu fuiste un nombre más en una lista. En mi lista. Y, aunque no te guste, toda tu vida, serás un nombre más en la lista de muchas personas, incluida la mía.

April 1, 2010

April's Smile

Cause these are the days worth living,
These are the years we're given.


La vida es graciosa, lo he dicho muchas veces antes y, probablemente, lo seguiré diciendo siempre. A veces te da cosas a manos llenas, una tras otra llegan las sonrisas a tu rostro y la dicha que se esparce a tu alrededor es vista por todos como buena fortuna, a veces te pasea por carruseles llenos de unicornios que tiran confeti mientras esparcen felicidad con sus cuernos coloridos pero otras... simplemente detiene el paseo, corta la electricidad y cierra las puertas del parque. Buscando el camino de vuelta, andas a tientas entre la confundida multitud, chocando constantemente con personas que al igual que tu buscan algo que han perdido entre el caos. Crees por fin haber llegado a la salida y es sólo entonces que te das cuenta que ya te has subido a la montaña rusa, la electricidad volvió y ya no importa si no tienes la altura necesaria, el paseo comenzó: es tarde para bajarse.
Subidas y bajadas repentinas, una tras otra revolviendo todas tus ideas, dejando tus sentidos nublados de tanta adrenalina, tus ojos parpadean incesante ante tanto destello colorido, mareando tu pequeña persona con cada vuelta… terminas sin la menor idea de qué rayos estabas haciendo antes de subirte a eso y sólo puedes pensar en la mágica sensación de sentir tus brazos volar por unos breves instantes. En ése sublime momento donde tus dedos tocaban el cielo
Mis días de montaña rusa hacen que aprecie más aquellas cositas que uno tiende a tomar por dadas, a ésas personas que siempre están ahí y a cada delicado matiz que colorea el lienzo de esto que es mi vida. Porque veo la cuesta, porque siento el fresco alivio al bajar...
Porque quiero más vueltas y más colores. Porque estoy viva hoy. Porque estoy viviendo hoy. Porque todo esta bien, porque siempre todo estuvo bien. Porque quiero volver a tocar el cielo.
Vamos.
And these are the moments,
These are the times,
Let's make the best out of our lives.
Our Lives - The Calling.