February 25, 2010

February 23, 2010

Feeling Fine.



I got to tell you something...


Me gusta cómo sonríes cuando me descubres mirándote y cómo finges no ponerte nervioso intentando dejar tu atención en el camino, a pesar de que, constantemente, tus ojos se desvían hacia mi. Me gusta que seas necio y no sueltes mi mano al manejar, sin importar que tengas la otra inutilizada y termines maniobrando el volante con las piernas. Que prefieras dos horas de fila que un día sin verme. Que te interese conocer a mis amigas y hagas circo por entretener a mis amigos. Me gusta conocerte tanto pero al mismo tiempo tan poco; descubrirte de nuevo cada día, y descubrirme yo misma a la vez. Me gusta saberme sorprendida cada día que pasa, de cómo alguien llega a re-acomodar las piezas en un tablero que creíste nunca volver a usar; que me dé por creerte a veces y jugar contigo a soñar con mañanas a los que no espero llegar. Me gusta el olor de tu ropa cuando la traigo puesta, sentir que con cada respiro que doy, inhalo un poco de ti. Me gusta como sonríes cuando me descubres mirándote y sentir que, no importa que pasó antes o que pasará mañana, todo esta bien.



Don't give up your independence,
Unless it feels so right
Amber - 311

February 21, 2010

Google it.

Keep on searchin'.
One day you'll find it.



If you want rainbows...

You gotta put up with the rain.



Estos últimos días han sido muy buenos. A pesar de haber estado en un evento tan catastrófico.
El viernes pasado fue un buen día, que importa si ya en la noche el alcohol estuvo unas tres (o tal vez cuatro) rayitas arriba del nivel médicamente permitido dado mi "condición", que mi primer comida del día fue a las... emmm creo que ¿ocho de la noche? No lo recuerdo la verdad, pero no importa; fuera de todo eso y la mega dosis de realidad para llevar envuelta para regalo que me dieron en la tarde, todo estuvo muuuy bien. Vi a un amigo que, por situaciones incómodas, tenía varios meses sin ver. Ni siquiera había hablado con él y planeaba no volverlo a hacer nunca. Pero es gracioso como pasan las cosas, un día no quiero volverlo a ver, y al otro, estoy escuchándolo mientras pide disculpas, viendo el arrepentimiento en sus ojos y escuchando el remordimiento en sus palabras.
Ese día tuve muy buen karma, y para los que no creen en eso, pues mucha suerte si quieren ponerlo así. Aunque no creo en la suerte, creo en la consecuencia de aquello que uno hace. Acción y reacción o causa y efecto, como más les guste. No importa mucho tampoco.

Luego, ya por fin vi a mi beibi. La reacción a eso fue: felicidad.
No, mi beibi no es ni mi novio ni ningún hijo ni nada por el estilo. Es nada más y nada menos que: mi mejor amiga, a quien por cierto, tenía más de tres meses sin ver y ya lloraba para que volviera. Maldigo la hora en que se fue a estudiar a otra parte. Si, soy egoísta, lo sé. Pero no es justo. Casi no la veo ya, no puedo hablarle cuando quiera para lo que se me ocurra y tengo que hacer cita en su agenda cada que viene porque todos la quieren ir a visitar. Encima, tengo que compartirla con su novio, que comete la insolencia de caerme más que bien dificultando así eso de ser amiga celosa. Chale, que difícil es la vida.

En la escuela todo va bien. Estoy enamorada de mis materias, aunque era de esperarse, siempre he estado enamorada con la idea de aprender. Es parte de mi ñoñez innata supongo. También de mi soberbia y, ¿porqué no? de mi ambición, porque siempre quiero saberlo todo. Lo único perdurable al final es el conocimiento y experiencias que adquieres a lo largo de tu vida, y ya ni siquiera eso es para siempre, porque tu memoria con los años (y los golpes...) deja de ser la misma. Perdón, suelo salirme del tema a veces; volvamos a lo de escuela: Parece que soy la jefa de grupo. Aunque no entiendo cómo me vino a tocar a mi, si soy la que menos nombres se aprende y a la que le dan igual la mitad de las cosas que pasan en la escuela; osease, no me interesan ni los rallys, ni los eventos, ni nada. Pero ahí estoy, sonriendo a medias a la maestra mientras apunto su teléfono en mi celular, preguntándome si estaré metiéndome en más broncas de las que necesito o de si al final no terminaré masacrada por una marabunta furiosita de estudiantes porque no les avisé cuando sería el siguiente día libre.
Pero bueno, ya me salí del tema otra vez, a lo que iba es que creo que éste semestre es el primero dónde me gustan mas que una materia o si acaso dos. Éste semestre siento, que si bien sigue sin ser la educación o el reto que esperé al entrar a la universidad, si va a ser un poco distinto a lo que estaba acostumbrada. Tal vez porque también ya no soy la misma persona que entró hace casi cuatro años a la escuela, porque igual y ya no espero nada de nadie o porque bien, realmente las cosas son diferentes. No sé, y no creo querer saber. Con el sólo hecho de estar ahí es más que suficiente. Que lo bueno venga y lo demás también. Yo puedo con todo, porque no hay nada que me pueda pasar (y no empiecen a dar ejemplos que son innecesarios) que esté mas (con su excelentísimo perdón) culero que lo que ya ha pasado. Académicamente hablando claro esta (ajá...).


Ha comenzado a llover de nuevo. Me encanta la lluvia.
Con su permiso, me voy afuera a mojarme.

February 20, 2010

Rainy Mornings.

Me gustan los amaneceres lluviosos. Ver las gotitas en el parabrisas mientras estaciono mi carro bajo la tenue luz anaranjada, percibir el aroma a tierra mojada en el ambiente, sentir lo fresco del agua que cae en mi rostro, los charquitos y los charcotes que se hacen en las calles que reflejan el apenas saliente sol, ver el vapor que emana de mi boca...

Sentir que por ese instante, estoy más viva... estoy en calma.





Someone told me long ago,
there's a calm before the storm
Have You Ever Seen The Rain - Creedence Clearwater Revival

February 19, 2010

Mi lado existencialista esta delirando...

Ene/26/10


A veces me pregunto, ¿cómo sería el mundo sin mi?.
Lo pregunto sin que mis palabras tengan un sólo toquesito emo, sin hacerme bolita y decir "soy de lo pior" mientras me sacudo de arriba a abajo y ruedo por el suelo; es meramente otro de mis interminables delirios, como el del accidente ó el de viajar en el tiempo. Sólo es mera curiosidad. Alguien me dijo una vez, que no había persona indispensable en la vida, sin embargo, estamos de acuerdo que son a veces esas personas no tan indispensables quienes desencadenan eventos fortuitos en nuestras vidas. O todo lo contrario quizás; es entonces, en éste supuesto donde radica mi incógnita.

¿Qué sería de la vida de todos aquellos a quienes he conocido y a quienes no conoceré, si yo no hubiese existido como yo misma? Si hubiese sido otra persona, si hubiese tenido otra personalidad o si simplemente no perteneciera jamás a sus historias o sus caminos personales.

Mis padres por ejemplo, quienes renuentes a casarse al principio, terminaron por hacer las cosas "bien" y "como Dios manda" cuando apareció una pieza nueva e inesperada en su tablero: Yo. Aunque afirman que yo fui perfectamente planeada, eso sólo lo saben ellos; y claro está, que nunca pensaron exactamente en como sería su primogénita. No creo que hubiesen estado esperando a una enanita preguntona que les llenara la vida de incógnitas extrañas y cuestionamientos radicales como "¿Papá, porque si hay tanta comida los vagabundos no tienen que comer?" o "¿Cómo le hicieron las cigüeñas para traer a los niños alérgicos a los pájaros? ¿Y porqué son alérgicos a los pájaros?". Tampoco creo que les hiciera gracia que su pequeño retoño agarrara la maleta de su abuelo y le dijera "Ya vete en el camión a tu casa..." sólo porque se quedaba largas temporadas con nosotros.

Me pregunto si hubiese sido más fácil para ellos como padres no tener que lidiar conmigo y mis desconexiones frecuentes de la realidad. Si para mi mamá hubiese sido más sencillo no tener una réplica exacta suya en físico que actúa, piensa y habla como el hombre que la dejó sola con dos hijas. Tal vez sin mi existencia en este plano, esa unión no hubiese llegado a más y ella tendría puros hijos con Menganito, un señor bonachón que siempre estuviese de acuerdo con ella y que jamás permitiría que llegara a la tercera edad sola. ¿Qué habría sido de mi hermana? Quien según dicen vino al mundo ante mis insistentes reclamos de querer a alguien con quien jugar a falta de amigos reales. ¿Existiría ella? ¿Cómo sería entonces, si ahorita es una yo pequeñita pero con siete kilos más de carácter? ¿Quién la protegería de los comentarios mordaces? ¿Quién lloraría en su regazo de noche por las cortadas que no se sabe lamer?

De todas esas personas por cuyas vidas he pasado por cualesquier razón, ¿habría alguna diferencia? ¿Se sentiría mi ausencia en sus caminos? Yo sé que un sólo cambio en la historia, puede modificar absolutamente todo el desenlace. Pero entonces, ¿qué pasa con la idea de que todos los caminos llevan al mismo punto? ¿Estarían todos en el mismo lugar en el que están hoy? ¿Es acaso que una persona puede marcar la pauta para como se escribe entonces la historia de alguien más? Y si es así, ¿qué hace especial a esa persona? ¿Cómo entre un mar de gente, una sola puede llegar a afectar tanto? ¿Cómo saber quién marcó la diferencia y porqué?

No es que tenga cosas de que arrepentirme, no es que no esté contenta con mi vida. Es sólo que, a veces me pregunto si las cosas pasaron como debieron o si realmente, bajo todos los velos, la existencia de uno solo significa de verdad tanto. Si realmente, en el trasfondo de todas las historias, hay una sincronía entre ellas. Es decir, si la melodía de la vida se ve afectada al quitarle una de sus notas.

Entonces, basada en esta idea, me pregunto, ¿Qué sería de tu vida, si yo no hubiese existido?. ¿Dónde estarías ahora? ¿Qué estarías haciendo? ¿Serías más feliz? ¿Habrían existido tantas situaciones tristes? ¿Quién habría sostenido tu mano cuando todo caía en picada? ¿Qué te haría sonreír y qué es lo que te haría llorar? ¿Quién sería esa a quien llamaste tras el accidente? ¿Quién te ayudaría a caminar con tu bastón ahora que tu pierna parece no funcionar tan bien como antes? O tu, dime, ¿Con quién beberías café los jueves por las tardes? ¿Qué otra cosa harías en jueves por la tarde...?

¿Quién tomaría mi lugar?...


Y la lista de preguntas continua hasta el infinito, sin que yo pueda hacer otra cosa más que imaginar y suponer. Y si, ya sé, ya sé que suponer es la base del error. Pero dime, ¿qué quieres que haga, si mi cerebro no se apaga, y las preguntas siguen llegando?






No, I think you got me all wrong.
I don't regret this life I chose for me.

February 18, 2010

Out of the blue.

Otra vez he dejado muchas entradas sin publicar. Cosas que escribí pero por una u otra nunca llegaron a ver la luz. Pobrecitos de mis hijos no queridos. Creo que soy una mala madre por darles vida y ocultarlos del mundo. Vamos niños míos, vean la luz por fin.
Salgan a oler el pasto un rato.


Ene/16/10


Hoy recordé que hace algunos ayeres, pedí un deseo.
Fue cuando fui a acampar a la playa y vi muchas estrellas fugaces, en cada estrella pedí el mismo deseo. Al volver a la ciudad, en la noche, tomamos carretera de nuevo y, a medio desierto, nos sentamos a ver la lluvia de estrellas que dejaba la estela polvorienta de un cometa. Por cada estrella en el cielo, pedí el mismo deseo que había pedido todas las veces anteriores; el mismo que pedí todo el año. En la última estrella que vi, cambié mi deseo un poco por primera y única vez, pensando que pues igual y, jamás se cumpliría pero nada me costaba creer un poco. Tan sólo un momento.

Llegó el día y mi deseo no se cumplió.
Sentí que había sido estúpida. Me sentí traicionada por mis creencias infantiles y por un montón de puntitos brillantes en el cielo. Que tontería, pensé, los deseos no se hacen realidad así como así. Dejé mis niñerías de lado y como el cambio de temporada, me propuse madurar y olvidarme de mis sueños sosos así como de mis ambicionados deseos.

Pero hoy caigo en cuenta de algo gracioso. Mi deseo sí se cumplió.
Simplemente tardó más tiempo de lo que yo había pedido. Pasó cuando menos lo esperé, pero tal como pedí que pasara. El abrazo y la sonrisa volvieron a llegar. Volvimos a sonreír sin decir nada, mientras tus ojos se hundían en los míos.

Y pues, para que te digo que no, eso... También lo pedí.
So what?

Like a bolt out of the blue
Fate steps in and sees you through

February 16, 2010

Mon Jour.


Happy Pancake Day :)

Fear

Hello darkness my old friend,
I've come to talk with you again.





Muchas veces he sentido miedo.
A veces es tan sólo esa inseguridad ante alguna situación y otras ha sido ese miedo a algo tan fantástico y espeluznante como tu imaginación misma le permite ser. Algunos son miedos arraigados, temores o traumas que te persiguen a veces a distancia; que llegan cuando las situaciones los llaman o que se aparecen cuando tus rodillas flaquean.
Pero, sólo una vez, había sentido pánico.

Tendría yo dieciocho años cuando por primera vez entendí lo que es saberse acorralada. Tantas veces había yo dicho que jamás me expondría a una situación de ése calibre, y, ahí estaba yo, con esa persona frente a mí... Atrapada entre él y un muro de concreto, viéndole retorcer mis brazos mientras gemía de dolor y le suplicaba una y otra vez que me dejara ir. Pero mis súplicas caían en oídos sordos. Sus ojos seguían mirándome llenos de odio, su sonrisa torcida ante mis quejidos, esa sensación indescriptible de poder que ejercía sobre mi pequeño cuerpo parecía envolverlo y cada vez me sentía más pequeña ante su figura, ante su mirada furiosa... pensé que jamás saldría de ahí. Estaba paralizada, no podía moverme; tenía miedo, tenía mucho miedo. Gritaba en la calle y nadie hacía nada, le pedía a gritos a las personas que pasaban que por favor se detuvieran a ayudarme pero nadie se detenía. Me miraban asustados, pero sólo hacían eso, observar desde lejos, a una distancia segura.
Finalmente, alguien se detuvo y por fin, todo terminó.

Jamás pensé estar de nuevo en ésa posición. Jamás pensé volver a ver esa mirada de nuevo.

Este domingo estuve frente a ésos ojos otra vez, y el sentimiento de estar acorralada no se hizo esperar. Mi cuerpo se puso rígido inmediatamente, no podía moverme; no podía pensar en nada más que en esos ojos llenos de ira. En ese desprecio que escurría por cada poro, las intenciones de lastimar que emanaban de ésa persona, el poder que le brillaba en los ojos al verme asustada. No podía hacer nada más que sentirme pequeñita, pegando mi cuerpo más a la pared, esperando atravesarla para poder salir de ahí. Mi corazón acelerado latía incesante, sentía la adrenalina recorriendo cada uno de mis inútiles músculos; quería pedirle ayuda a alguien, pero no podía ni articular palabra, nada respondía. Vi el puño alzarse hacia mi cara, sentí el golpe antes de que cayera pero... nunca llegó. Vi el cuerpo que se interpuso, la vi caer hacia la nada y estrellar su cabeza contra la mesa, la vi levantarse de nuevo, decidida a detenerle y volverse a colocar frente a esos ojos. Tomando cada golpe para que nada me tocara, usando su cuerpo como escudo para el mío la veía recibir golpe tras golpe, aguantando todos. Dos personas intentaron detenerle, pero se seguía zafando; se seguía abalanzando sobre mí. Mi amiga yacía en el piso y yo no podía ni abrir la boca. Tenía aire en los pulmones que no podía soltar, un grito ahogado en la garganta que no podía salir y sus ojos clavados en los míos. Yo quería detenerlo, quería que aquella sangre y aquellos moretes fueran míos, que nadie estuviera lastimada por defenderme; quería que todo eso terminara, levantar a mi amiga y quitarle a ése monstruo de encima. Pero no podía moverme. No podía hacer nada.

La vi levantarse una última vez, la vi volverse a meter entre éso y yo, ante las miradas atónitas de todos aquellos que como yo no podían reaccionar. De entre las personas, un amigo que iba con nosotras apareció y por fin, todo terminó. Tras una última mirada furiosa salió del lugar.
Mi amiga, quien me había defendido, desapareció entre la gente; Ale, quien iba conmigo, me yacía de la manita, ambas temerosas de que estuviese afuera cuando saliéramos. Yo no podía manejar, estaba aterrada, estaba enojada, estaba deshecha... ¿Porqué otra vez? ¿Porqué ahí? ¿Porque ella no dejó que me golpeara y ya? ¿Porqué tenía que defenderme? ¿Porqué no pude hacer nada? ¿Cómo pude dejar que le hicieran eso a una de mis amigas? ¿Porqué no puedo ser valiente? ¿Porqué mi cuerpo inútil se paralizó? ¿Qué clase de persona soy? ¿Soy una mala persona, por tener miedo? ¿Porqué no puedo ser más fuerte? ¿Porque tuvo alguien que librar mi batalla?

Llegué a mi casa y no pude dormir.
La culpa me corroía. Cerraba los ojos y lo volvía a ver todo de nuevo. Veía otra vez ese coraje, sentía otra vez esa impotencia y el pecho se me apretaba hasta que ya no podía respirar. Cuando salió el sol el sueño ya me había vencido. Hacía mucho que no sentía pánico. Hacia tanto que no me sentía amenazada de esa manera. Todo volvió. Todo sucedió de nuevo.
Reproduzco los eventos en mi cabeza y me doy cuenta que de no estar ella ahí, mi suerte hoy sería distinta y tal vez, no escribiría esto jamás.

No sé porque no dejaste que me golpeara. Pero te lo agradezco.
Te agradezco que me hayas defendido, que hayas peleado por mi a sabiendas que yo no podía hacerlo porque no sabía cómo ó porque simplemente estaba demasiado asustada para hacerlo. Quisiera poder borrarte los moretes y que la sangre derramada fuera solamente mía, quisiera que no hubiese habido necesidad de nada de esto y que si alguien tenía que perder algo fuera yo y no tú. Quisiera no haber tenido tanto miedo.




And the vision,
That was planted in my brain,
Still remains.
The Sound of Silence - Simon and Garfunkel

February 14, 2010

All you need is love.

No sé si creo o no en el amor. Sólo sé que aparentemente el amor todavía cree en mi.
Porque no me suelta la mano, porque no me deja ir. Porque me regala sonrisitas tras miradas y estallidos en carcajadas cuando me doy cuenta que te estoy mirando también.
El año pasado me brincaba un cerco en San Valentín para poder tocar la puerta de la casa del amor. Hoy, no hay cerco. Pero no toqué en la puerta de nadie; cuando me levanté, el amor ya estaba afuera. Irónico.
Uno nunca debe buscar aquello que ya esta ahí. Algunas cosas nunca dejarán de sorprenderme; y que yo esté escribiendo esto, es la prueba irrefutable.





Love is all you need.

February 13, 2010

Vegeterrible!

It's aliveeee!
And very hungry D:


... Like me!




Vía Drawn!

Rocking Nites.

Life lesson of today:

Alcohol's a bitch that needs sweet sweet tender love, a rock hard will and a full stomach. Fuck you life lessons for being so damned hard to learn ;__;

February 12, 2010

I like the sound of old R 'n' B



Hold me close and hold me fast,
this magic spell you cast,
this is la vie en rose.
La Vie en Rose - Louis Armstrong

February 11, 2010

Bonds of Pride.



Leí esto hace unos minutos y me hizo pensar en muchas cosas.
¿Cuántos de nosotros no hemos querido huir? o ¿Cuántos de nosotros no hemos huido cuando las cosas se salen de control? Todos en algún momento nos escapamos de algo; todos por alguna razón nos refugiamos en aquello que consideramos sagrado: Quienes se entregan al trabajo para ocupar su mente en otras cosas, quienes como yo duermen más horas de las necesarias para apagar su cerebro por lo menos un rato, quienes se protegen bajo el delicado velo de la mentira, quienes toman sus maletas y sólo desaparecen, aquellos que se hunden en adicciones que modifiquen sus realidades y aquellos que simplemente dejan de existir en éste plano. Las razones siempre son distintas, los ambientes siempre son adversos. Escapar hasta cierto punto, creo, es normal.
Como siempre, las cadenas llegaron inmediatamente después de leer el post de arriba, y, por encima de todas ellas, vino a mi mente la clara respuesta a muchas preguntas. Yo he huido muchas veces, de mi casa un par, de la escuela alguna otra, de la realidad algunas, de mis ex's locos otras... pero sólo me arrepiento de una. Sólo una vez huí jurando nunca volver, mientras cruzaba los dedos bajo el asiento, rogando valor para recapacitar a tiempo.
Pidiéndole por favor al viejito barbón del cielo, que él fuera por mí.
Que no me dejara irme de su lado. No de ésa manera.

Era principios de Diciembre.
Ya hacía mucho tiempo que las cosas no estaban bien. La delgada línea entre amor y coraje estaba cada día más anémica. Yo ya rayaba en la depresión. Cada día nos veíamos menos, cada vez se veía más cansado; me sentía sola, me sentía enojada... me sentía como cáncer, como su cáncer. Una noche, tras una discusión, me quedé mirando su silueta alejarse en la noche, con el coraje y la desesperación encima, sintiéndome inútil e impotente. Me corría rabia por las venas, estaba furiosa. Al día siguiente hice mi maleta, sin decirle a mi madre ni despedirme de nadie, me fui a la central y tomé el primer camión que saliera de aquí. Terminaba de acomodar mis cosas en el asiento, cuando escuché el intro de "Love Song" con 311, sonando en la bolsa de mi suéter. En la pantalla de mi teléfono venía su nombre, el corazón se me aceleró poquito y sentí los clásicos nervios antes de contestar, miré mi reloj, eran las 2:00 pe eme, él aún debía de estar trabajando. No vendría por mi.

¿Dónde estás?, le escuché decir preocupado. Sin mucha emoción, le respondí lo que ya sabía. Me iba a ir, ya estaba arriba del camión; era un hecho. Salí temprano del trabajo, bájate por favor. Déjame llevarte a donde quieras irte, pero bájate por favor. Eso era lo que quería, tendría lo que quería; ahí estaba, pidiéndome que me quedara con su vocesita apagada al otro lado de la línea. M, llego en diez minutos, por favor pídele que se detenga. Bájate por favor.
Pero no me bajé. No di mi brazo a torcer.
Me ganó la soberbia.
Con solemnidad dije que era demasiado tarde para arrepentirse, el camión estaba en movimiento y no planeaba detenerle sólo para darle gusto. Colgué el teléfono sin pensarlo mucho. Cuando iba a medio camino, me arrepentí. Pero ya era tarde.

Todavía hoy, pienso que debí bajarme del camión.





Yo escogí la soberbia, como mi pecado capital para la serie de cuentos cortos de la Diabla y he aquí, mi pequeña historia. Mucho muy tarde y mucho muy distinta; pero de todas maneras presentada. Una disculpa amiga, de corazón.
No pude escribir otra cosa que no fuera esto.







What ever words I say.
I will always...

February 10, 2010

Explicaciones Innecesarias

Aparentemente, quienes leyeron el post anterior pensaron que estaba emo.
No, no lo estoy, al contrario de lo que muchos creen; sólo estoy molesta. ¿Por qué? Muy simple, dejen se los explico y te lo explico también a ti de una buena vez. No, no te voy a hacer un dibujito para que entiendas mejor y no, no voy a repetirte (de nuevo) porque no creo en eternidades.

Ya me cansaron los ojitos de perrito que pones cuando vienes a la casa esperando que te dé un poco de mi tiempo o de mi atención. Estoy cansada de escuchar tus tonterías y de leer tus estupideces. Estoy harta de tus "dame una oportunidad" y tus "te extraño" en los mensajes del celular. Lo odio. Odio que suene mi teléfono y seas tu. Odio que no entiendas que la palabra "no" significa: GET THE FUCK AWAY o PONLE A LA...
Ya lo dije de buena manera, ya lo explique suavecito y despacio, ya hice evidente mi molestia dentro de todos los parámetros de lo humanamente cortés, ya te dejé hacer tu cirquito un rato a ver que pasaba e incluso dije "venga, estoy siendo ojete, vamos a darte la oportunidad de abrir la boca un poquito". Pero chale, aqui si aplica esa de calladito te ves mejor.
No, no soy una persona sin corazón. Si, si tengo sentimientos. Pero mi vida, no son para ti.
Entiende, en el momento que digo no; es y será no. No importan tus comentarios, no importan tus lagrimitas, no importan tus desplantes ni mucho menos tus berrinches.

Ahora, si fueras tan amable de dejar de dedicarme tus estatus en Facebook o de dejarme mil mensajes en messenger, nos evitaríamos los dos la pena de que te bloquee. Por que ganas, créeme, no me faltan.

Una cosita más corazón, sólo para terminar: el día que "ocupe un hombre que me resuelva la vida" tal como tu dijiste, no te preocupes, no vas a ser tú. Además, mi vida no tiene que resolverla nadie más que yo. Pos' ni que fuera que.







Por cierto, soberbia esta casi listo.

February 9, 2010

Sweet

Esto es de las cosas más bonitas y originales que he visto jamás.
Si me arrancó un aww grandote.

¡Que bonito!

Blue Yonder Dreams and Second Hand Shoes.




¿Quién te dijo que yo era el sueño que soñaste una vez?



Esa pregunta me la han hecho y me la he hecho sola. Muchas veces.
De esas veces donde desvarío pensando y repensando aquellas cosas que dije, que no dije; intentando descifrar que nos hace mirar a los ojos de alguien más mientras prometemos eternidades que de sobra sabemos que no podríamos cumplir. Porque nadie ni nada es eterno.
Supongo que a veces es difícil entender y aceptar que el "para siempre" es tan inexistente como el "hubiera".

Deberías pedirles que te regresen tu dinero, creo que te estafaron. ¿El mío? Yo estoy acostumbrada a mal gastar. Para mi eso ya es normal.




Y me envenenan los besos que voy dando
Y, sin embargo, cuando duermo sin ti... contigo sueño.
Y Sin Embargo - Joaquin Sabina

February 6, 2010

Mi deseo.



When I think of heaven,
Deliver me in a black-winged bird.
I think of flying down into a sea of pens and feathers
And all other instruments of faith and sex and God...




Felicidad.
El concepto más subjetivo de todos.
¿Cómo definir que te hace feliz? ¿Cómo definir que te llena el corazón y te arranca sonrisas? ¿Cómo explicarle a alguien ese cosquilleo en el estómago?. No puedes. Porque lo que te hace feliz a ti, tal vez no haga feliz a alguien más. No hablo de aquella que proviene de objetos materiales; estoy hablando de esos pequeños detalles, de esos momentos en particular, dónde de la nada... tienes ganas de sonreír. El mundo puede esperarse un minuto, tu estás siendo feliz por ése instante.

Si no saben de que estoy hablando, deberían analizar un poco más sus vidas; por que ahí, en alguna parte, están esos momentos, escondidos entre sus memorias, esperándolos a la vuelta de la esquina o mientras se atan las cintas de los zapatos. Tras el buenos días amistoso de aquel vecino siempre distante, tras contemplar dos minutos el cielo claro antes de salir por la mañana, tras el recuerdo de una risa que llega cuando no lo esperas.
Tras todo esto, existe felicidad. Simple y pura.
Una que no puedes comprar, una que no puedes explicar... tan sólo compartir.

Yo soy una persona feliz. Contrario a lo que algunas veces pueda demostrar o dar a entender, contrario a la aparente creencia de que mi corazón de palo astillado no me permite más; yo me siento feliz casi todo el tiempo. Es cierto, soy feliz por lo que para muchos son meras tonterías; pero ¿no son los tontos los más felices? ¿no somos todos tontos en algún momento?.
Tal vez yo lo soy muy a menudo. Pero saben, no me importa.
Esto es inherente a mi persona, es algo más allá de mi misma; es aquello que se refleja en mi mirada, y todos aquellos que me han visto directamente a los ojos lo pueden comprobar: Mis ojos sonríen, cuando mis labios se mantienen serenos. Te sonríen a ti, como le sonríen al mundo; ése mundo que me aprieta el corazón a veces, y otras me lo llena hasta derramarse. Porque hay muchas cosas por las cuales siento, por las cuales vivo un poquito más cada día...

Me gusta sonreír cuando camino por la calle, con mi mente en otro lado, divagando sobre aquellos pormenores de la vida cotidiana. Me gusta cantar mientras manejo sola, mientras tomo una ducha, mientras lavo los platos en mi casa; y sonrío mientras lo hago, porque estoy contenta. Me gusta bailar mientras cocino, al ritmo de aquella canción que sólo escucho en mi mente, sin importarme si Dios se burla de mi desde el cielo porque bailo terrible. Me gusta ver el amanecer salir y ver al mundo desperezarse poco a poco, ver la ciudad cobrar vida conforme llega la mañana y descubrir aquellas caras que día a día transitan por las mismas calles hacia cualesquiera que sea su destino. Me gusta bajar la ventana del carro y sentir el aire fresco que corre, sin importar cuanto se queje mi madre de que un día perderé un brazo por descuidada. Me gusta manejar sin un destino, despertar sin una idea de cómo será mi día e irme a dormir sorprendida de todo lo que te puede pasar en un sólo día.

Ahora, se preguntarán ¿porqué digo todo esto?. Muy simple.
Ayer me preguntaron que si que espero de la vida, y eso fue lo que respondí: Felicidad.


Hey, I only want the same as anyone
Rain King - Counting Crows

February 3, 2010

¿Paraíso? Si por favor; y me pone otro para llevar.

Este es un momento para que procedan a la parte derecha del Mundito, le pongan pausa al siempre fiel Ipod que toca sus rolitas favoritas (y no tan favoritas) de ayer y hoy, para que se sienten a escuchar esta canción conmigo. A ella la descubrí hace ya mucho rato, pero nunca subí el vídeo en sí, quienes han estado leyendo el Mundito desde el principio recordarán que por ahí en la playlist andaba la canción. La rolita la toca en vivo, con su guitarra y lo que parece ser un chango con un bajo. Ella le mete mucho amor a cantarla, aunque su voz no sea muy acá, algo tiene que pues nomás no puede no gustarme.

Creo que después de escucharla y asociarla por supuesto con un montón de cosas que esta más que de sobra explicar, puedo decir con toda certeza que me identifico un poco.

Por supuesto que es por una simple razón.
Yo visité el paraíso muchaaaaas veces.





Vamos, ya todos sabían que soy bien nena.
No hagan como que se sorprenden con mi mariquería.

February 2, 2010

Desde Acá...

If I lay here
If I just lay here
Would you lay with me and just forget the world?
Chasing Cars - Snow Patrol



A veces las noches estrelladas me hacen pensar mucho. En todo y en nada; siento como si se me inflara el pecho de nostalgia y me siento rete feliz. Me da por poner una de esas sonrisas que llegan sin avisar y que lo hacen ver a uno como idiota, sonriendo aparentemente por nada, con los ojillos brillosos y el corazón contento. Otras la nostalgia es mucha, siento como el peso en los hombros se hace evidente de pronto y me doy cuenta que ya no puedo verlas más. Porque duele, porque me hace falta más fuerza. Porque mis ojos se nublaron un poquito otra vez.

Tantas cosas que ven las estrellas desde allá arriba, grandes e imponentes como sólo ellas, observan el movimiento diario de los humanos como el niño que observa la granja de hormigas sin entender del todo el porqué tras sus acciones. Yo a veces tampoco entiendo a las personas, de la misma manera que a veces no me entiendo a mi misma o al mundo en general. Porque hacemos esto, o porque hacemos aquello. Porque estoy yo hasta acá y tu hasta allá. Por que no nos tocaron los mismos tiempos, porque no nos tocaron las mismas calles, porque no pude ser tu vecina de enfrente y no la ventanita parpadeante en tu computadora; la imagen fantasma en tu cabeza, el sueño inexplicable o la caricatura que no terminas de dibujar. La sonrisa que anhelas ver y la mano que quisieras tomar. Estamos tan lejos, pero nos sentimos tan cerca cuando vemos las estrellas cada noche.

Quisiera poder juntarte estrellas, llenar con ellas un saquito y dejarlas en el camino, para que pudieran ellas iluminar tu regreso a casa. Para que con cada destello en el piso sonrías un poco más, así sabrás que en alguna parte, espero tu llegada. Así sabrás, que estoy pensando en ti.



¿Sabes? Sigo pensando en Nappa Valley.