January 19, 2010

Smelly.



Cuando llueve siempre huele a tierra mojada.
Ese olor me trae casi siempre las mismas cosas a la mente, hace que mi corazón de palo se llene de nostalgia y de pronto ya no estoy aquí; estoy de nuevo divagando entre tantas cosas, delirando en un segundo, con tantas sensaciones arremolinadas en mi pecho, tantos detalles que nadie más nota pero que estuvieron ahí, que todavía están ahí, dejando estela tras de sí, pequeños pedazos de aquel imponente todo que llamamos tiempo.
Son como destellos de vidas que pareciera hace tanto sucedieron, pequeños espasmos de mi persona que quedaron atrapados en algún instante irrepetible. Cosas que quisiera volver a ver, cosas que aunque no quisiera vuelvo a sentir; pensamientos que llegan sin orden, sin sentido, y a a la vez, con todo el orden y el sentido del pinche mundo. Todo y nada, tanto y tan poco, en una especie de cóctel que me embriaga hasta perder la razón. Hasta que la cortina blanca cae, y de nuevo, lo puedo ver todo.

Mi abuelo falleció un día en que llovió. Recuerdo aún las lágrimas del otro lado del teléfono, las calles mojadas por la lluvia al salir con la noticia sobre los hombros, los abrazos amistosos, la sonrisa congelada en mi memoria, esa que decía todo estará bien sin realmente decir nada, la sensación de algo que ha cambiado para siempre y el olor a tierra mojada que impregnaba el ambiente. El beso frente a la puerta de la casa de mi padre, ese beso que sellaba tu bienvenida y mi añoranza, en una tarde nublada donde aparecieras sin esperarte ya, aquella donde las nubes comenzaban a inundar el cielo mientras caía la noche, esa misma noche donde pedí dormir abajo para ocultarme entre la comisura de tus labios al dormir, con mis calcetas de colores que se entrelazaban con tus piernas mientras tus ronquidos se apagaban entre mis cabellos y el olor a tierra mojada que me acompaño hasta dormir. Ésa plática hasta el alba frente a mi casa, donde el pequeño Robin lloró sus penas con tequila mientras perdía todo sentido de realidad, al punto de tener que llevarlo a su casa. La mirada inquieta que llegaba tras el remolino de confesiones, la mano en la mía mientras manejas de vuelta. El olor a tierra mojada que llega desde afuera. La primera salida con aquellas que fueran mis hermanas durante años, ésa que fuera mi primer noche de alcohol con las niñas. Mi carro no tan legal, mi estado no tan normal. El radio que sonaba incesante, aquél que fuera mi pareja más no mi vida al otro lado, parloteando incesante sobre mi vulgar estado de alcohol y mis amigas vulgares. Diciéndome que hacer y como vivir. El olor a tierra mojada que impregnaba mis ya no tan conscientes sentidos. Hace años, mientras miraba por el barandal del balcón de aquella que fuera mi casa, como el cielo caía en pedazos húmedos, bañando las calles e inundando las casas. Sin entender aquél fenómeno del todo, preguntándome dónde estaría mi padre y porque le temía mi madre tanto a la lluvia. Quien diría que aquello era un huracán y que yo veía los últimos momentos antes de que dejara caer su furia sobre el pequeñito puerto donde solíamos vivir hace más de una vida. Ese olor que lo inundaba todo. El día que perdiste tus llaves en el trabajo y el llavero que vino después, ése que guardé años pensando que se lo pondría a las llaves de mi carro y que terminó en las tuyas. Tu guitarra que dormitaba en tu cajuela, mis medias negras con puntitos morados, las estrellas que medio se asomaban en el nublado cielo y tu carro a la mitad de un baldío que sirviera de estacionamiento. El olor...

Siempre ese maldito olor que teje cada memoria con su pequeño hilo. Esos destellos que vienen de nuevo, esos recuerdos que se avivan uno tras otro con cada gota que cae del cielo. Ese olor que no desaparece, que invade mis sentidos y confunde mis emociones.
Tierra mojada...


I'm fixing a hole where the rain gets in
And stops my mind from wandering.
Fixing a hole - The Beatles

5 comments:

Hermes said...

no me interesa lo que digan de perfumes, esencias, aromas y demas... el olor a tierra mojada es lo mas cósmico del mundo.. tk care, baee

La Diabla said...

es algo como "Mexicali esta llore y llore" y tons aaa como llueve! jeje ni modo pequeña pancake! dias de lluvia y no queda otra mas que amarlos u odiarlos, o quizas sentir nostalgia, tu decides... yo me voy por el lado rico y lo asociare a buenos momentos

[.fîllэ đэ la иuît.] said...

como hay cosas que desencadenan pensamientos y recuerdos... un aroma, una palabra, un color..

a mi me ha pasado eso los últimos días... (como hace mucho que no)...
y no se si es bueno o malo.. sólo se que es así y ya...

(por cieto que el olor a "tierra mojada" es insuperable...)

Putrick said...

A mí la tierra mojada también me remonta a otras épocas. Es curioso, porque a veces el olor llega antes que la lluvia, como a modo de aviso..

S Boleyn Ayres said...

El olor a tierra mojada es lo mejor que hay, y sí, tiene ese poder de traer recuerdos y transportar a otros días.