January 8, 2010

Are We Human or Are We Dancer?


And I'm on my knees looking for the answer.


Hace dos años exactamente hoy, un martes, iba sentada en el carro divagando sobre esto o sobre aquello, hablando de nada, contenta de estar ahí, de lo que estaba haciendo con mi vida, de lo que tenía en las manos como mío. Iba acompañada de alguien que tenía poco de estar a mi alrededor, unas semanas si acaso, pero que no me había soltado la mano desde entonces. Como ese amigo que llega cuando no lo esperas y que luego ya nunca se va. Sonriente, me miraba de reojo mientras manejaba, escuchando como desvariaba en lo que fuera que iba hablando, del trabajo lo más probable. Ni siquiera recuerdo.
Habíamos trabajado temprano ese día, quesque mucho trabajo y pocas personas. Hacía frío, el sol ya no estaba y yo, como siempre, venía dibujando figuras con el aliento en la ventana.
Sonó mi teléfono a media plática; el aparato rosa chillante danzaba en la bolsa a la melodía de "Hey There Delilah", mientras yo trataba de sacarlo y que no me colgaran. Era mi papá, desde aquella pequeñita ciudad donde solía vivir, estaba llorando bajito, como cansado; como si ya hubiese llorado mucho. Balbuceo algunas frases incomprensibles en su totalidad y luego me dijo: Se murió tu abuelo.

Me quedé callada. Nunca se había muerto nadie en mi familia.
Sentí una mano en la mía, que me apretaba como diciendo todo estará bien, nos miramos a los ojos sin decir mucho y agradecí silenciosa que estuviese él ahí junto a mi. Le dije a mi padre que iría a verlo al día siguiente, vengan las ventajas de que sea el supervisor tu acompañante al momento de una noticia de esas, pero mi padre se negó. Dijo que me esperaba mejor el fin de semana, que estaba bien. Me dijo te quiero y colgó. Yo tenía muchos años, pero muchos años, que no escuchaba llorar a mi papá, e incluso con la noticia y la sensación de escucharlo llorar, no me salieron lágrimas. No pude llorar.
Detuvo el carro por fin. Me abrazó, fuerte, pero las lágrimas no salieron de todas maneras. Tras un rato de convivencia, terminé en mi casa sin la menor idea de como me sentía ni como debía de sentirme. Esa noche, recibí una llamada en la madrugada de quien había sido mi compañerito sentimental durante mis años mozos de prepa, pensando que alguien le podría haber dicho la noticia, conteste sin pensarlo dos veces. Tras una sarta de cuestionamientos absurdos, insultos y comentarios, vinieron las amenazas, los reclamos y el "te vas a arrepentir de ya no estar en mi vida". Chale. Colgué, apagué mi teléfono, mi radio y desconecté el teléfono de mi casa, no sin antes asomarme a la calle pensando que bien pudiera estar afuera. Me asusté como nunca en mi vida, nadie me había amenazado jamás. Prendí mi teléfono de nuevo, asustada, marqué el único número que hasta la fecha me sé de memoria; si no le marqué unas cincuenta y seis veces, no le marqué ninguna. Cuando por fin me contestó, su adormilada voz cambio inmediatamente en cuanto me escuchó histérica al otro lado de la línea, asustada y temerosa. No recuerdo que hablamos, solo recuerdo quedarme dormida hablando. Al día siguiente no fui a trabajar.

Pasaron los días y llegó el tan esperado fin de semana. El mismo alguien que iba conmigo en el día que recibí la noticia del fallecimiento y a quien llamé asustada, fue quien me llevó los cientos de kilómetros hasta la ciudad donde vivía mi padre. En el camino pasó de todo, desde los empleados del McDonald's que nos miraban extrañados por ser una pareja de adultos pidiendo Cajita Feliz hasta el fulano que literalmente se lanzó en su moto contra el carro en movimiento. Mi papá nos recibió como lo había hecho antes, sonriente y gustoso de vernos, pero se notaba en su rostro, un poco apagado y la mirada sombría. Le habíamos comprado una botella de Bailey's de menta, con la que brindamos por mi abuelo. Verle la sonrisa a medias a mi papá, verlo con las lagrimitas escondidas en los ojos... todo cayó encima. Cuando todos se fueron a dormir, me desplomé a llorar en la cocina. Por tantas cosas en tan poco tiempo.

Es gracioso e irónico. A veces siento que fue hace tanto, y a veces siento que fue ayer.
Hay cosas que ya no recuerdo de ese día, y hay otras que quedaron plasmadas en mi mente, como si fuera una fotografía que tomó mi cerebro. Tantas cosas que han pasado desde ese día, tantas cosas que han cambiado. Y ese recuerdo sigue. Detalles tal vez sin importancia para muchos, pero que a mi me resultan tan importantes, tan sublimes en su esencia misma que no puedo más que sonreír al recordarlos. Como ese apretón de mano tras la noticia, esa sonrisa calmada. Son cosas que quedan ahí, que no puedo ni quiero sacar. Que después se ligan a otras cosas, haciendo de alguna manera una red entre mis recuerdos, unidos todos por delgados e invisibles lazos. Desde entonces, cuando escuchó Hey There Delilah, pienso automáticamente en tiempos de frío, saliendo de trabajar de noche, caminando con mi abrigo grandote negro, en la lluvia, me hace pensar en policías y lotes baldíos, en ese te quiero tímido que llegó en el carro mientras se disculpaba por ser quien rompiera la burbuja del pequeño Robin. En mi cabello en tu mano, y tu sonríes como nunca y como siempre. En el pequeño aparatito rosado danzando a su melodía, previo a la noticia. En las lágrimas de mi papá. En todo y en nada, mientras hordas de nostalgia bañan mi corazón de palo.




El tiempo no pasa en vano, es cierto.






Will your system be alright
When you dream of home tonight
There is no message we're receiving
Let me know, is your heart still beating?
Human - The Killers

5 comments:

La Diabla said...

Solo tome mis alas y me fui volando lejos, y si notas perdida mi mirada, es que ahora te veo con el alma....

Mira que como es de loco el mundo, que justo hoy, se cumplen 3 meses de esa situación que yo tengo muy parecida a la tuya

Goma Rosa said...

hace un poquito más de un año, esa canción se me apareció de momento

la persona que menos me espere que me la dedicara, me dijo "escuchala, dice mucho de lo que siento" y no me quedo mas que soltar los lagrimones con una cancion de moda

hoy las cosas giraron 180°... estoy mas lejos de ella de lo que pense llegar a estarlo, todo por salud mental

es increible cuan lejos puedes estar en tan poco tiempo

S Boleyn Ayres said...

Esa canción también me trae muy muy buenos recuerdos =) esta entrada tuya es de mis favoritas =)

La Diabla said...

miwa! como no dejas que te deje coments en el ultimo post... pues aqui lo hago... y coincido contigo! quienes se creennnnnn!!! a la chingada con quien trate de ponerle riendas a nuestra vida!!! ñeeee jejeje al diablo! me los llevo amiwa!? jejeje

Waffle From Hell said...

Ke Maz Daria Por Ke Miz Zerez Keridoz Fuezen Infinitoz, Por Poder Evitar eL Zufrimiento Por Una Perdida.

Una Perzona Puede Zer Impotante O Rekonozida, Por Realizar Kozaz Fuera De Lo Komun, Pero Para Zuz Zerez Keridoz Ez Maz Aun, Porke Para Elloz Por eL Zimple Hezho De Eztar Ay Loz Aze Importantez, Porke Zon Laz Zituazionez Y Vivenziaz Ke Komparten Kon Nozotroz Lo Ke Laz Aze Ezpezialez.

Y Una Forma De Honrarloz, Ez Aprender De Elloz, No Zolo De Lo Ke Literalmente Noz Enzeñan, Zino Del Tipo De Perzona Ke Zon, Y Del Porke Alguna Vez Fueron, Zon Y Zeran Keridoz Por Nozotroz.