January 28, 2010

Geekish


Me.encantan.
Yo quiero uno por favoooor. Y si puedo escoger, quiero al peludito :3


Original M. Bridges.

Morning Love


There is nothing in between us when we sleep
Every night the bliss begins to leak


Me gusta el olor a ti cuando despierto por las mañanas. Ese olor tan tuyo, fuerte pero dulce, que me pica la nariz y me hace sonreír antes de abrir los ojos. Oler tu sudor en la almohada, en las sábanas, en mi piel, hace que me sienta tan contenta; hace que me muerda los labios recordando cómo llegué hasta esa posición mientras me deslizo despacio en tu abrazo, intentando no despertar tu figura durmiente pero ansiosa por verte abrir los ojos. Por ver esa sonrisa en tu mirada cuando descubres que te observo silenciosa. Roncas un poco y tengo que cubrirme la boca para no reír, tus ronquidos siempre me han parecido tan divertidos, especialmente porque siempre niegas hacerlo.

Te deslizas entre sueños de pronto, acomodando mejor el peso de mi cuerpo sobre el tuyo y siento tu brazo que se enreda en mi cintura, apretándome más contra tu pecho. Mi cabeza se hunde en cuello, te siento respirar profundo, escuchando tu corazón latir constante y, de nuevo, tu olor que me cosquillea en la nariz. Me muerdo los labios. Creo que no puedo esperar hasta que despiertes.


Me gusta el olor a ti cuando despierto por las mañanas.


January 27, 2010

Une Petite Note

A-hun,

Gracias.
No tienes idea de cuánto necesitaba leer eso. Aunque bueno, tal vez si la tienes, creo que se notó por mi mensaje a media noche. No sé, fue repentino y totalmente abrupto. Me tomó desprevenida y no supe que más hacer. Gracias por leerme, por responderme y por saber entender. De verdad, me hiciste mucha falta.
Gracias de nuevo.
Y créeme,



I want to believe it too.

January 26, 2010

You Know That I'm No Good


Por eso tu y yo no podemos ser amigos.
Aunque la neta, le puse muchas ganas.
Ni modo.






Por cierto, ya me siento mejor.
Wuu-jus para todos. Y gracias por los mensajines bonitos y los abrazos virtuales.
Ayer dormí toda la tarde casi y desperté sintiéndome mejor, el dolor de cabeza había desaparecido y por el momento espero que ya no vuelva en rete harto tiempo.
Estuvo bien gachito eso de no poderse poner de pie sin que vieras tu casa dar vueltas alrededor, ni siquiera en alguna aventura con el perverso alcohol del diablo me había sentido así. Lo único que puedo decir al respecto es chale.
Pero, ya todo es felicidad... e insomnio :(

January 25, 2010

Dizzy

Hoy desperté sintiéndome no muy bien. Al igual que ayer, tampoco sé donde esta mi cabeza. Todo da vueltas, luego se detiene un rato y luego otra vez empieza a dar vueltas. Me duele la cabeza, el estómago y me siento con muchas nauseas. Creo que hoy me haré bolita en mi cama bajo las cobijas, igual que ayer, esperando que cuando despierte me sienta aunque sea un poco mejor. Pero es estresante sentirse mal y estar solita en casa; creo que me voy a poner emo, porque cada que me da hambre es un pinche circo levantarme toda mareada y arrastrar mi cuerpo fofo hasta la cocina, intentando no morir o tumbar algo en el camino.
Me fastidia sentirme mal.

Chale.
Necesito un abrazo :(

January 22, 2010

Tales of the End.

Enero/22
4:53 pm



Words are flowing out like endless rain into a paper cup.


Dicen que el mundo se va a acabar.
Ayer, según el Yahoo Wheather Forecast, un tornado vendría a pegarnos por acá, junto con todas las zonas aledañas. En la noche me quedé despierta esperando ver las cosas salir volando, esperando que el techo de mi casa fuera arrancado de la nada para poder exhalar mi último suspiro y sonreír ante el inminente fin. Pero nunca pasó nada. Sólo la lluvia que no para.
Una semana lleva ya lloviendo. A veces como que se detiene, sólo para descansar un minuto y luego, vuelve a comenzar. Algunos leves temblores acompañan al agua, nada tipo Haití ni cerquita. Aunque, si han pasado derrumbes, hace unos días se abrió la tierra y se tragó un carro que pasaba justo en ese momento, con dos muchachas más asustadas que nada adentro. Justo a una cuadra del café al que me gusta ir. De hecho, al que voy a ir en... dejen checo el reloj... 35 minutos; espero al suelo no le de hambre otra vez. Por lo menos no hasta que salga del café. Voy a ver a una amiga que no he visto en más de un año, y que me ha hecho muchísima falta. Voy a hablar de cosas efímeras, de sensaciones perdidas y a dar abrazos pendientes.

Mi madre se asusta, diciendo que a mi carro se lo va a comer la tierra. Yo le digo que se calme, que si me toca, entonces era mi tiempo. Todo tiene un tiempo.
Es normal que no lo entienda. Es normal que nadie lo entienda. ¿Quién quiere pensar en finales? ¿Quién quiere hablar de partir? Nadie.
Porque todos tienen su lista de cosas por hacer. Su Wish List que esperan cada año poder tachar uno. Cumpliendo un propósito a la vez. Yo también tenía una. Probablemente todavía la tengo por ahí, rezagada junto con aquellas cosas que comienzan a dejar de ser importantes. Porque ya hay cosas que preocupan más que eso. Porque ya taché el que estaba hasta arriba. Porque me quedé en otro plano. Porque quiero otras cosas.

Si se acabase el mundo mañana, me iría sonriendo.
Tal vez mis ojos no vieron todo lo que hay. Tal vez mis oídos no escucharon todo lo que existe. Tal vez mi cerebro no conoce grandes fronteras pero mi imaginación nunca las tuvo. Tal vez mi vida es vacía, pero mi corazón se va lleno. Se va en calma.
Y yo me voy sonriente mirando el cielo.



Sounds of laughter, shades of earth are ringing
Through my open ears inciting and inviting me
Limitless undying love which shines around me like a
million suns and calls me on and on
Across the Universe.
Across the universe - Fiona Apple

I Have Dreams With WalMarts.


Sometimes love is hiding between the seconds of your life.




Tic. Tic. Tic.
Or inside a strawberry candle,
In the aisle of some store,
Patiently waiting,
For the cart to bump you whole.

January 21, 2010

Rivers of Babylon

So let the words of our mouth
And the meditations of our hearts
Be acceptable in thy sight
- Sublime.



Sigue lloviendo acá en el pueblo.
Ya tiene tres días que no deja de llover, y yo, feliz de la vida. Ya dije las cosas que me trae la lluvia, que, sorprendente como resulta para muchos, no son nada desagradables. No me deprime tener ese tipo de recuerdos, al contrario, siento bonito cuando la nostalgia se me aprieta en el pecho. Porque significa que esas sensaciones siguen vivas, ese sentimiento sigue ahí. Independiente del desenlace de cada historia, del giro que haya dado la vida, de la mano que ya no toma la mía... yo aún puedo sentirme bien bajo la lluvia, pensando que en alguna parte, moja el rostro de aquellos a quienes amé o me amaron. Sintiéndome en calma. Sintiéndome en paz. Por que por un momento, ése donde miramos hacia arriba sintiendo el agua que nos escurre por el rostro; en ése momento, la sonrisa se nos dibuja. Y, aunque no quieras tu o quiera yo, te acuerdas de mi. Llámame egocéntrica si quieres, llámame ridícula... pero nadie ama la lluvia más que yo. Creo que es meramente normal que venga a tu mente el recuerdo de mi danza bajo la lluvia. Si, precisamente esa que hace pensar a las demás personas que vivo inhalando algún tipo de neurotoxina. ¿Lo ves? Sabía que lo recordarías, ya esta puedo imaginar tu sonrisa.
Yo lo hago cada que llueve. Sonreír y recordar.




Hace rato salí un rato al jardín. La verdá, si pensé en bailar, pero como que no es lo mismo si no hay gente viendo. Había preparado té verde, uno para mi madre y otro para mí, pero terminé tomándolo sola pues ella yacía dormida entre las cobijas cuando le llevé la humeante taza. Cuando volví a la cocina, me dieron ganas de salir a sentir la lluvia un ratito, así que tomé la taza y salí con ella a sentarme entre las plantas del jardín, a ver llover.
El aroma a tierra mojada lo inundaba todo.

Con toda la calma del mundo, puse mi taza en el suelo mientras tomaba mi lugar en el cemento contemplando el cielo nublado. Maldije mi medicamento y la prohibición de nicotina, incluso la del alcohol. No podía haber mejor momento para un Black y una copa de tinto. (Ya había dicho que soy alcohólica, no hay sorpresas en esto). Pero tendría que ser té verde de hierbas. Doctor's orders. Ni pedo, quiero estar sanita. Sin llorar.



Lo que había comenzado como una lluvia leve, se convirtió al cabo de un rato en gotas gordas, en esa lluvia que te golpea la cara cuando cae. El sonido de las gotas era cada vez más fuerte. Pero eso sólo aumentaba mis ganas de quedarme afuera, de seguir mirando el cielo, de seguir soñando un rato más. Así que, sin pensarlo mucho, me quedé sentada con mi taza de té bajo las gotas incesantes, viendo como el líquido en la taza se iba llenando de nuevo; bebiéndome la lluvia poco a poquito, un trago a la vez. Quien sabe, tal vez me embriagase un poco, tal vez no. Tal vez muera por la contaminación o tal vez mañana despierte con la piel verde. Quien sabe.
Al cabo de un rato, ya había terminado todo el líquido de mi taza, terminado de empapar mi ropa... y terminado de pensar en todo.
Era tiempo ya, de volver un rato a ser nada.





I wanted to freeze time.
I wanted to savor that moment, to live in that moment for a week.
But I couldn't stop it, only slow it.

January 20, 2010

#11



Allá donde se cruzan los caminos,
Donde el mar no se puede concebir.


Ayer fui al panteón a dejarle flores a alguien que no conocí pero que ya soñé. Hubiera sido su cumpleaños, probablemente uno muy feliz; pero ah la vida, tan irónica como solo ella, se adhiere a sus necia manera de ser, tan efímera y peor aún, olvidadiza. Nos va dejando atrás, nos vamos quedando rezagados, cansados ya de correr contra reloj, de perseguir el tren de los momentos que se va. Ése mismo tren para el que siempre llego tarde.
Nadie tiene la vida comprada. Es cierto.
Nada es seguro en toda tu vida más que el hecho de que algún día conocerás la muerte.
Y son días como ése, donde con el rostro mojado observo la lápida de piedra en el piso, el panteón lleno de flores, el cielo nublado y el verde césped mojado por la lluvia incesante; donde realmente pienso en eso. En que un día todo va a terminar.
Entonces las preguntas vienen, las incógnitas, las preocupaciones... las tonterías. No puedo cambiar nada de eso. No puedo pensar en que hacer cuando llegué el momento, sino en que puedo hacer antes de que llegué. En que quiero hacer, en que no puedo cambiar...
La vida es tan efímera. Y yo preguntándote por eternidades.
Que ingenua.


Feliz Cumpleaños FAGM.
Donde quiera que estés.


Donde el deseo viaja en ascensores,
Un agujero queda para mí,
Que me dejo la vida en sus rincones,
Pongamos que hablo de Madrid
Pongamos Que Hablo de Madrid - Joaquin Sabina.


January 19, 2010

Smelly.



Cuando llueve siempre huele a tierra mojada.
Ese olor me trae casi siempre las mismas cosas a la mente, hace que mi corazón de palo se llene de nostalgia y de pronto ya no estoy aquí; estoy de nuevo divagando entre tantas cosas, delirando en un segundo, con tantas sensaciones arremolinadas en mi pecho, tantos detalles que nadie más nota pero que estuvieron ahí, que todavía están ahí, dejando estela tras de sí, pequeños pedazos de aquel imponente todo que llamamos tiempo.
Son como destellos de vidas que pareciera hace tanto sucedieron, pequeños espasmos de mi persona que quedaron atrapados en algún instante irrepetible. Cosas que quisiera volver a ver, cosas que aunque no quisiera vuelvo a sentir; pensamientos que llegan sin orden, sin sentido, y a a la vez, con todo el orden y el sentido del pinche mundo. Todo y nada, tanto y tan poco, en una especie de cóctel que me embriaga hasta perder la razón. Hasta que la cortina blanca cae, y de nuevo, lo puedo ver todo.

Mi abuelo falleció un día en que llovió. Recuerdo aún las lágrimas del otro lado del teléfono, las calles mojadas por la lluvia al salir con la noticia sobre los hombros, los abrazos amistosos, la sonrisa congelada en mi memoria, esa que decía todo estará bien sin realmente decir nada, la sensación de algo que ha cambiado para siempre y el olor a tierra mojada que impregnaba el ambiente. El beso frente a la puerta de la casa de mi padre, ese beso que sellaba tu bienvenida y mi añoranza, en una tarde nublada donde aparecieras sin esperarte ya, aquella donde las nubes comenzaban a inundar el cielo mientras caía la noche, esa misma noche donde pedí dormir abajo para ocultarme entre la comisura de tus labios al dormir, con mis calcetas de colores que se entrelazaban con tus piernas mientras tus ronquidos se apagaban entre mis cabellos y el olor a tierra mojada que me acompaño hasta dormir. Ésa plática hasta el alba frente a mi casa, donde el pequeño Robin lloró sus penas con tequila mientras perdía todo sentido de realidad, al punto de tener que llevarlo a su casa. La mirada inquieta que llegaba tras el remolino de confesiones, la mano en la mía mientras manejas de vuelta. El olor a tierra mojada que llega desde afuera. La primera salida con aquellas que fueran mis hermanas durante años, ésa que fuera mi primer noche de alcohol con las niñas. Mi carro no tan legal, mi estado no tan normal. El radio que sonaba incesante, aquél que fuera mi pareja más no mi vida al otro lado, parloteando incesante sobre mi vulgar estado de alcohol y mis amigas vulgares. Diciéndome que hacer y como vivir. El olor a tierra mojada que impregnaba mis ya no tan conscientes sentidos. Hace años, mientras miraba por el barandal del balcón de aquella que fuera mi casa, como el cielo caía en pedazos húmedos, bañando las calles e inundando las casas. Sin entender aquél fenómeno del todo, preguntándome dónde estaría mi padre y porque le temía mi madre tanto a la lluvia. Quien diría que aquello era un huracán y que yo veía los últimos momentos antes de que dejara caer su furia sobre el pequeñito puerto donde solíamos vivir hace más de una vida. Ese olor que lo inundaba todo. El día que perdiste tus llaves en el trabajo y el llavero que vino después, ése que guardé años pensando que se lo pondría a las llaves de mi carro y que terminó en las tuyas. Tu guitarra que dormitaba en tu cajuela, mis medias negras con puntitos morados, las estrellas que medio se asomaban en el nublado cielo y tu carro a la mitad de un baldío que sirviera de estacionamiento. El olor...

Siempre ese maldito olor que teje cada memoria con su pequeño hilo. Esos destellos que vienen de nuevo, esos recuerdos que se avivan uno tras otro con cada gota que cae del cielo. Ese olor que no desaparece, que invade mis sentidos y confunde mis emociones.
Tierra mojada...


I'm fixing a hole where the rain gets in
And stops my mind from wandering.
Fixing a hole - The Beatles

January 17, 2010

Nada.

Nunca me había pasado, que teniendo tantas cosas en la cabeza, no tuviera ganas de escribir ninguna. Que no tuviera ganas de darle forma a ninguna idea. Que no tuviera nada que decir. Hoy no quiero escribir nada. No quiero leer ni saber ni enterarme. Ni quiero ideas ni sueños ni fantasías. Ni hablar de doctores y sus pastillas, ni de análisis o mil prohibiciones. Ni de amigos, ni de amores, ni de la vida ni de nadie. No quiero leerte entre líneas, ni quiero que me leas a medias. No quiero palabras escritas con mensajes ocultos, ni quiero sonrisas frente al monitor. No quiero discernir entre lo que debo entender y lo que sobre-entiendo. No quiero pensar en nada, ni definirme mediante textos.

Insisten en saber quien soy, que soy... por que estoy aquí. ¿Quien eres?, me preguntan, pues para ustedes tengo más de una respuesta: Soy el recuerdo del pasado, el enigma del presente y la sombra inexacta del futuro. Soy la niña, la mujer y la anciana que comparten un mismo cuerpo pero que destrozan una misma mente. La añoranza inexplicable y el deseo reprimido. El suspiro que ahogas en la noche y las lágrimas que derramo por las mañanas. El hueco en una agenda, el contacto olvidado en un correo, la foto que no miras, la amiga a quien no llaman. El hombro que te sostiene cuando lloras y la tristeza que se oculta bajo ojos brillantes. El quisiera y el hubiera, el mañana y el nunca jamás, la piel marcada por los años y el alma reseca por la vida. El todo y la nada. Coincidencia y magia en que ya no creo, la vela que hueles en el pasillo de un mercado, la mano que tomas al caminar, la llamada que llega cuando no la esperas, el cabello que hueles mientras miras el cielo tumbado en el césped, la memoria que se oprime en el pecho y el recuerdo que se ahoga en la mente. Otra ficha que se ha movido, otra pieza que deja de servir, la refacción que no supo llegar y el engranaje que no gira. El beso a media mañana, la caricia a media tarde, la ventanita de messenger que se ilumina, la amiga que te espera al otro lado del monitor. La que lo quiere todo, la que no tiene nada. La que espera cruzando los dedos, la que no tiene esperanzas guardadas; la que toma valor con alcohol, la que nunca será valiente. Soy todo eso, y soy más.

Pero hoy no quiero ser nada.

Estoy cansada, estoy molesta, estoy triste, estoy nostálgica, estoy escéptica, estoy furiosa, estoy contenta, estoy desgarrada, estoy ansiosa, estoy emocionada, estoy deprimida, estoy aquí, estoy allá, y al final no estoy nada. Porque al final no soy nadie; sólo palabras plasmadas en tu pantalla. Sólo textos al azar, vomitados sin orden ni razón

Hoy no quiero nada.


Y mañana tal vez lo quiera todo.
En tu planeta me quedé.

January 16, 2010

Once Upon a Moment.

So long, so long ago.
This brought a smile to my lips.



It's only half past the point of oblivion
The hourglass on the table
The walk before the run
The breathe before the kiss
And the fear before the flames
Have you ever felt this way?

There you are, sitting in the garden
Clutching my coffee,
Calling me sugar
You called me sugar






Glitter in the Air - Pink.

January 14, 2010

Why do I have to fly?


I was fighting
But I just feel too tired
To be fighting

Ayer vi las estrellas tan cerquita. Mientras bebía té verde y hablaba de nada, las veía contemplarme desde ese cielo artificial que mantenía nuestros cuerpos calientes y protegidos del invierno que danzaba afuera, esperando paciente para hacerte temblar.
Hace tanto les pedí un deseo a esas mismas estrellas, deseo que me cumplieron cuando ya no le esperaba. Es irónico, ya no sé si hice bien en pedir eso. Lo ansíe tanto. Lo pedí tantas veces. Y llegó. Sin decir mucho, y diciendo tanto.
Es irónico.
No importa cuanto hablamos. No te creí nada.


Guess I'm not the fighting kind.
A Bad Dream - Keane

Dreams with the Seagulls.


Extraño el sonido del mar.
La sensación del aire fresco en mi rostro, la brisa que suavemente besa mi piel con sus caricias apenas perceptibles. Extraño sentir el agua fría en mis pies, sentir como la arena se amolda a mis plantas, metiéndose entre mis dedos; escuchar el choque continuo de las olas y el incesante burbujeo de la espuma. Extraño cerrar los ojos para escuchar el mundo alrededor, todos esos sonidos apenas audibles que hacen eco en la imponente figura que es el océano. Sentir el sol que calienta mi piel blanca, el viento que revolotea mis cabellos. La libertad que me provoca el silencio, donde no tengo nada que decir, porque no puedo más que contemplar.

Quisiera ser una gaviota.

January 13, 2010

Deja de alardear.
Una cosa es que te quiera y otra es que te necesite.
Por favor.
No cometas la estupidez de confundirlas.

January 12, 2010

And Then What?


¿Qué es empezar de nuevo?
¿Cómo empiezas algo si no sabes en que momento terminó lo anterior? ¿Cómo aprender a reconocer el final, si hay tantas preguntas en tu cabeza? Tantos escenarios posibles, tantas cosas que siguen tras la clásica línea "y fueron felices por siempre...", todo eso esta en tu cabeza; ¿cómo entonces aprendes a encontrar finales implícitos en situaciones comunes?

Yo no sé leer finales, ni siquiera en las novelas o en las películas. Siempre vuelvo a mi casa, tras ver las letritas en la pantalla del cine, preguntándome ¿qué pasó después?, ¿qué hay más allá de aquello que nos muestran? ¿por qué caminos los habrá de llevar la vida?.
Es de esperarse entonces, que no sepa distinguir cuando se cierra un capitulo en la vida real. Que tenga miles de preguntas. Que quiera respuestas, explicaciones de que hay más allá y porque se me limita el conocer de eso. Que no entienda las despedidas.
Porque no creo en los finales. No creo en empezar de nuevo.

Ya no.

January 11, 2010

Siempre.





"Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valor para atarte a mi cama,
Puedo ponerme digno y decir
“toma mi dirección cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas”.

Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red,
tu adiós y tu “ven”,
tu manta y tu frío,
tu resaca, tu lunes, tu hastío…"
A la Orilla de la Chimenea - Joaquín Sabina.



Pero no soy humilde, no hay mejor, no hay comparación.
No soy egocéntrica, sólo soy realista.
Y si, me falta valor. Para no dejarte ir, para atarte a mi cama, para arrancártelo todo. Lo que no tienes, lo que te falta, lo que te queda. Para meterme en cada uno de tus poros y que no me puedas sacar jamás.
Tu adiós ya fui, el ven siempre soy.
Yo siempre tengo ganas de ti.

January 10, 2010

Corajitos.

Me picaron el brazo para sacarme sangre y me dejó un moretón. Luego porque me estresan los doctores. Como si eso fuera poquito, luego llegas tu, tu, tu y tu a confundirme con sus cosas, con sus berrinches y con sus corajes. Ustedes también me estresan.

Y no es que esté pataleando en el piso, o con ganitas de hacerlo. Ni tengo un berrinche atravesado... bueno, tal vez un poco. Es sólo que me cansó de decirlo, ¿porque no tengo un pinche manual para las cosas? Para tirarlo a la chingada que de todos modos no me sirve de nada. A final de cuentas nada cambia.

¿Con que soberano derecho vienes a decirme que puedo y que no puedo hacer? ¿Cómo me llamas mediocre cuando no tienes ambiciones propias más allá de la simpleza de existir en este plano del universo? ¿Cómo me apuntas con tu dedo diciéndome traidora cuando tu misma traicionaste antes? ¿Y tú, quien piensas que eres para decirme que es bueno para mí si no sabes ni que quiero o espero?

La neta. Dejen de tratar de pensar por mí. Dejen de tratar de pensar por que hago las cosas, porque digo las cosas, por que soy así o porque soy asá.
Y vayanse todos al diablo :)

January 9, 2010

Feed Me.



Some values are ... like sugar on the doughnut, legitimate, desirable, but insufficient, apart from the doughnut itself. We need substance as well as frosting.
~Ralph T. Flewelling~

January 8, 2010

Are We Human or Are We Dancer?


And I'm on my knees looking for the answer.


Hace dos años exactamente hoy, un martes, iba sentada en el carro divagando sobre esto o sobre aquello, hablando de nada, contenta de estar ahí, de lo que estaba haciendo con mi vida, de lo que tenía en las manos como mío. Iba acompañada de alguien que tenía poco de estar a mi alrededor, unas semanas si acaso, pero que no me había soltado la mano desde entonces. Como ese amigo que llega cuando no lo esperas y que luego ya nunca se va. Sonriente, me miraba de reojo mientras manejaba, escuchando como desvariaba en lo que fuera que iba hablando, del trabajo lo más probable. Ni siquiera recuerdo.
Habíamos trabajado temprano ese día, quesque mucho trabajo y pocas personas. Hacía frío, el sol ya no estaba y yo, como siempre, venía dibujando figuras con el aliento en la ventana.
Sonó mi teléfono a media plática; el aparato rosa chillante danzaba en la bolsa a la melodía de "Hey There Delilah", mientras yo trataba de sacarlo y que no me colgaran. Era mi papá, desde aquella pequeñita ciudad donde solía vivir, estaba llorando bajito, como cansado; como si ya hubiese llorado mucho. Balbuceo algunas frases incomprensibles en su totalidad y luego me dijo: Se murió tu abuelo.

Me quedé callada. Nunca se había muerto nadie en mi familia.
Sentí una mano en la mía, que me apretaba como diciendo todo estará bien, nos miramos a los ojos sin decir mucho y agradecí silenciosa que estuviese él ahí junto a mi. Le dije a mi padre que iría a verlo al día siguiente, vengan las ventajas de que sea el supervisor tu acompañante al momento de una noticia de esas, pero mi padre se negó. Dijo que me esperaba mejor el fin de semana, que estaba bien. Me dijo te quiero y colgó. Yo tenía muchos años, pero muchos años, que no escuchaba llorar a mi papá, e incluso con la noticia y la sensación de escucharlo llorar, no me salieron lágrimas. No pude llorar.
Detuvo el carro por fin. Me abrazó, fuerte, pero las lágrimas no salieron de todas maneras. Tras un rato de convivencia, terminé en mi casa sin la menor idea de como me sentía ni como debía de sentirme. Esa noche, recibí una llamada en la madrugada de quien había sido mi compañerito sentimental durante mis años mozos de prepa, pensando que alguien le podría haber dicho la noticia, conteste sin pensarlo dos veces. Tras una sarta de cuestionamientos absurdos, insultos y comentarios, vinieron las amenazas, los reclamos y el "te vas a arrepentir de ya no estar en mi vida". Chale. Colgué, apagué mi teléfono, mi radio y desconecté el teléfono de mi casa, no sin antes asomarme a la calle pensando que bien pudiera estar afuera. Me asusté como nunca en mi vida, nadie me había amenazado jamás. Prendí mi teléfono de nuevo, asustada, marqué el único número que hasta la fecha me sé de memoria; si no le marqué unas cincuenta y seis veces, no le marqué ninguna. Cuando por fin me contestó, su adormilada voz cambio inmediatamente en cuanto me escuchó histérica al otro lado de la línea, asustada y temerosa. No recuerdo que hablamos, solo recuerdo quedarme dormida hablando. Al día siguiente no fui a trabajar.

Pasaron los días y llegó el tan esperado fin de semana. El mismo alguien que iba conmigo en el día que recibí la noticia del fallecimiento y a quien llamé asustada, fue quien me llevó los cientos de kilómetros hasta la ciudad donde vivía mi padre. En el camino pasó de todo, desde los empleados del McDonald's que nos miraban extrañados por ser una pareja de adultos pidiendo Cajita Feliz hasta el fulano que literalmente se lanzó en su moto contra el carro en movimiento. Mi papá nos recibió como lo había hecho antes, sonriente y gustoso de vernos, pero se notaba en su rostro, un poco apagado y la mirada sombría. Le habíamos comprado una botella de Bailey's de menta, con la que brindamos por mi abuelo. Verle la sonrisa a medias a mi papá, verlo con las lagrimitas escondidas en los ojos... todo cayó encima. Cuando todos se fueron a dormir, me desplomé a llorar en la cocina. Por tantas cosas en tan poco tiempo.

Es gracioso e irónico. A veces siento que fue hace tanto, y a veces siento que fue ayer.
Hay cosas que ya no recuerdo de ese día, y hay otras que quedaron plasmadas en mi mente, como si fuera una fotografía que tomó mi cerebro. Tantas cosas que han pasado desde ese día, tantas cosas que han cambiado. Y ese recuerdo sigue. Detalles tal vez sin importancia para muchos, pero que a mi me resultan tan importantes, tan sublimes en su esencia misma que no puedo más que sonreír al recordarlos. Como ese apretón de mano tras la noticia, esa sonrisa calmada. Son cosas que quedan ahí, que no puedo ni quiero sacar. Que después se ligan a otras cosas, haciendo de alguna manera una red entre mis recuerdos, unidos todos por delgados e invisibles lazos. Desde entonces, cuando escuchó Hey There Delilah, pienso automáticamente en tiempos de frío, saliendo de trabajar de noche, caminando con mi abrigo grandote negro, en la lluvia, me hace pensar en policías y lotes baldíos, en ese te quiero tímido que llegó en el carro mientras se disculpaba por ser quien rompiera la burbuja del pequeño Robin. En mi cabello en tu mano, y tu sonríes como nunca y como siempre. En el pequeño aparatito rosado danzando a su melodía, previo a la noticia. En las lágrimas de mi papá. En todo y en nada, mientras hordas de nostalgia bañan mi corazón de palo.




El tiempo no pasa en vano, es cierto.






Will your system be alright
When you dream of home tonight
There is no message we're receiving
Let me know, is your heart still beating?
Human - The Killers

January 7, 2010

Batas Blancas.


Hoy fui al doctor.
Hacía mucho que no iba, no desde que me encontraron eso que no debería estar ahí hace ya algunos meses. Nunca volví, supongo que de cierta manera no quería saber que era ni porque estaba ahí. Porque si no sé, no me hace daño, no me preocupo. Porque el dolor es soportable. Hay cosas que no sé si por miedo o que, no quiero saber.
Mi cuerpo aguanta, como yo aguanto; y todo estará bien al final del día, si así debe ser. Aunque sea cobarde, aunque sea mediocre para muchos, yo hoy no quiero saber. No importa que pase.
No quiero.

Era una doctora, muy sonriente y simpática, me cayó harto bien. Me prohibió muchas cosas, ni tomar ni fumar (adiós a los blacks), luego me mandó a hacer exámenes de sangre, quesque para saber que medicamento debo tomar y asegurarse que no tenga side effects que me vayan a matar o a arrancarme el pedazo de hígado que queda tras mi alcoholismo... Not.
Me darán medicamento controlado, si no paso los exámenes con ciertos resultados, no puedo ser elegible para el medicamento. Chale.
Ahora hasta para tomar drogas tienes que ser de cierto estatus.

En fin. Espero que las cosas se mejoren con eso. O por lo menos que mi madre deje de decir que estoy matando mi cuerpo.

January 6, 2010

Algún día seré bonita.
He dicho.

One Dance Left.




Wake up kids,
We've Got The Dreamer's Disease.



Son los pequeños detalles los que marcan la diferencia.
Son las pequeñas cositas que consideramos no tan importantes las que definen como se escribirá nuestra historia en los días por venir. Cosas o momentos que a veces no reciben la atención necesaria y que sin embargo, son los que dan el giro a todo. Las cosas que no hacemos, las que dejamos de hacer; aquella vuelta a la izquierda en lugar de a la derecha, aquella subida en lugar de bajada. Todo genera algo, toda decisión trae repercusiones. Aunque al principio no podamos discernir el efecto causado o no queramos verlo.

Yo platiqué hace unos días con un amigo, hablamos sobre sus miedos y sobre los míos, hablamos de compromiso y de sueños. Le dije que no permitiera que banalidades se interpusieran entre aquello que anhelaba y él mismo, entre esa felicidad idónea que buscaba conseguir. Que siguiera adelante, que no dejara de creer que las cosas saldrían bien al final del día. Antes de terminar la conversación, él me dio también a mi un sabio consejo: "Que no todo es lo que parece, y que para descubrirlo, hay que darle tiempo al tiempo." Su consejo me pareció por demás absurdo, pero lo tomé sin mucha protesta. Al cabo de unos días, escuché de los labios de alguien más la misma frase, al tiempo que sus palabras desenmarañaban en mi todas aquellas telarañas mentales que habían ido formándose con el día a día; mientras el enanito con ojos de ámbar me sonreía de nuevo, diciéndome que soy un duendecillo ideoso por fabricar realidades donde nada le duele y poco le importa, quesque porque si lo hace. Todo por intentar hablar en lugar de correr, todo por cambiar un detallito en una estructurada secuencia de actitudes y acciones.

Pasaron los días pero no tenía noticias de mi amigo, hasta hace un par de minutos, que me habló para decirme, junto con su compañerita sentimental, que están comprometidos y que no tuvieron miedo. Me preguntó si yo había hecho caso a la promesa que le hice, de dejar las cosas pasar, de dejar que Cronos hiciera su trabajo en su forma; pero no le respondí. Felicitándole por su compromiso, a él y a la futura mujer de su vida, les desee lo mejor, agradeciéndoles también la confianza conmigo para tales asuntos. Ellos muy en su papel, respondieron que tenía una cita próximamente en cuanto ella regresará de Canadá, que me hiciera a la idea que iba a ser dama de algo, lo que fuera era bueno, que más me valía ir comprando vestido y que no pensara siquiera en conseguir pareja para su fiesta: Que mi invitación iba de la mano con otra.
Sonreí de nuevo. Tramposos, pensé para mi, hacen lo que pueden con tal de verte parado conmigo en un traje que probablemente te arrancaré al final de la noche. Bueno, como digo siempre: Sin llorar.

Ve desempolvando tus zapatos. Tienes un cita conmigo, nos guste o no.
Que Mario y Diana se van a casar. Yu-juuuu!





This whole damned world can fall apart.
You'll be ok, follow your heart.
You Get What You Give - New Radicals.

January 5, 2010

Reencuentros.



Boy, one day you'll be a man.
Oh girl, he'll help you understand.


Encontrarme con un extraño conocido, con un viejo amigo que se había perdido entre las situaciones y los momentos, es algo que llena mi corazón. Por que lo extrañé muchísimo.
Que tras muchas palabras dichas yo pueda decir hoy, que ya no siento el coraje que me corría por dentro, hace las cosas aún mejor. Porque ya no hay tristeza, porque ya no hay amargura.
Porque dije cosas que no había podido decir antes, porque hablé cosas que no habría podido hacer antes. Porque compartí de nuevo aquello, que hacía tanto añoraba. Verte a los ojos, después de tantas cosas, y poder esbozar un sonrisa, es lo mejor que ha pasado en mucho tiempo.

Te extrañé.


Smile Like You Mean It.

January 1, 2010

Autumn in January: Receiving the year with you.


Generalmente, me pongo emo en los festejos.
En estas fechas, por obvias razones para mi y no para todos, pensé que andaría en el suelo, pensé que odiaría el final del año de la misma manera que odie el resto del mismo. Sin embargo, las últimas horas del 2009, me dejaron muchas cosas. Me regalaron sonrisas y abrazos, en una mesita de restaurante con unos lentes de cartón con forma de 2010 y un montón de desconocidos amistosos. Dieron las doce, nos dimos el abrazo y comimos uvas pidiendo nuestros 12 deseos.

Salimos de la cena, tras un recorrido breve, llegamos a seguir dando abrazos entre rostros ahora si conocidos. Recibir el año en compañía de personas que quieres, con tus amigos un poco ebrios alrededor, contando historias vergonzosas sobre ti y que al mismo tiempo entre todos, encuentres una mirada que te busca, una sonrisa que llega aunque no la esperes. Es una de las mejores cosas que hay. Descubrir a alguien entre tantas personas, que te hace feliz, que te llena y que llega con el cambio de temporada, es lo mejor que ha traído el 2009.

El año nuevo contigo fue grandioso.
Es todo lo que diré.