May 29, 2009

La Vie en Rose

Esta amaneciendo, son las 5:44 am y yo sigo sin cerrar ni un ojo.
Ni siquiera he hecho el intento de quitarme el rimmel de los ojos o de contar ovejas, me limite a ponerme mi vestido camisón y prender la laptop para escuchar música, mientras el resto del mundo se dedica a estirarse y a salir de la cama.

Y yo, aquí sentada pensando, en que soy probablemente la cobarde mas habladora de todas.

Hoy te vi.
A través de una ventana sucia y rodeada de gente, mi mundo se detuvo y contuve la respiración por un infinito y silencioso momento, al verte caminar afuera del pub donde estábamos reunidos amigos hacia tiempo olvidados. Mi mirada te siguió hasta perderte en la esquina, pero por ese eterno instante, los sonidos alrededor carecían de sentido y las personas alrededor de importancia.
Solo eras tu a través de un cristal.

Desde antes de verte pasar, tenia ya la idea de que podría verte ahí, habiéndome encontrado horas antes al llegar, un carro azul con esa plaquita colgada en el espejo que parece mas su numero de judío en campo de exterminio que numero de estacionamiento. Lo reconocí como el carro que la Mitsubishi le presta a tu amigo para que se pasee en el, ya que por mas que les paga, siempre parece que nunca termina de deberles dinero.
Recordé que era jueves, jueves de nómina y jueves de bebidas con los muchachos. Esa era tu noche de hombres como le llamaban... Estabas ahí, casi podía jurarlo.

Mis nervios se tensaron, y voltee a todas partes, pidiéndole a todas esas fuentes místicas y poderosas que no nos toparamos, pero a la vez, rogándoles que me dejaran contemplarte solo un momento...

... Aunque fuera un sólo instante ...


¡Cuanto dije que haría si te viera! Incluso aposté con la chica Corner que si te veia, estaba segura que me llenaría de emoción y correría a saludarte, o en el peor de los casos, si me ganaban los nervios, por lo menos haria el intento por verte de cerca.


Paso el tiempo, y conforme se hacia mas tarde, iba yo desechando la idea de verte, pensando que todo había sido producto de mi defectuosa y excesiva imaginación. De pronto, cuando ya lo daba por sentado que no te vería... Allí estabas.


Separados solo por una pared de cristal sucia, te vi pasar sonriente y despreocupado. Mi corazón se acelero y te seguí en silencio con la mirada. Cuan diferente te veías, sonriente, rodeado de amigos; estas mas delgado y has ganado color... me sentí tonta al darme cuenta que de cierta manera, esperaba que fueras la viva imagen que cargo en mi mente desde aquel ultimo día que nos vimos.

Fue como si todo volviera.
Esos ojos llorosos y llenos de coraje que me veían con tristeza... y la despedida mas amarga que he tenido en mi vida.

Mil preguntas vinieron a mi cabeza de repente, mil respuestas posibles le siguieron, todavía para rematar... Tu sonrisa despreocupada... todo esto añadiéndole todavía mas a la ya interminable lista de dudas que me acosan antes de irme a dormir.
¿Soy yo la única tonta que sigue negándose a ver las cosas?

Hace ya tanto de esto, pero al mismo tiempo se siente tan reciente... A veces pienso que han pasado meses o años, cuando solo han sido semanas o dias desde lo ultimo que supe de ti, desde tu ultimo mensaje donde no dices ni hablas ni preguntas, pareciera que lo haces solo para que sepa que piensas en mi... aunque no me digas de que manera lo haces.

No entiendo nada la verdad... hace mucho que ya no entiendo nada.

En fin, en cuanto desapareciste de vista sentí la mano en el hombro, no tenia ni que girarme para ver quien era, solo había una persona en esa mesa que sabia que podría tenerme asi, en silencio y distraída, absorta total en el pasar de la gente. Sentí el apretón en el hombro, como dándome animos, y al voltear a ver su rostro me dijo "vamos, date la oportunidad de verlo de frente, aun no es tarde", negué con la cabeza y voltee a mirar la ventana de nuevo, como si esperara que fueras a volver a pasar.
Como si esperara que fueras a notarme entre tanta gente.

Alex me miró fijamente, y con la mirada dijo "atrevete", baje mi mirada de nuevo, mirando mis manos abiertas, pensaba en si debía tomar la oportunidad o dejarla pasar. Cerré los puños, tomé mi bolso y me levanté de la mesa; no podía seguir teniendo miedo. Salí del pub, sabia hacia donde ir, además, sabia también que Alex venia detras de mi, jamas me ha fallado ni me deja hacer estupideces sola, para eso son los buenos amigos dice.

Caminé hacia el final de la calle, donde había visto los carros estacionados, pero ya era demasiado tarde, te vi cruzar la calle y desaparecer. Alex me miro de nuevo fijamente, y solo dijo, "llama".
Pero no lo hice, tome el celular y lo mire durante mas de 10 minutos, pero no pude reunir el valor para hacerlo. No pude levantar el velo de miedo para tomar el teléfono y decirte que allá estaba yo, que te había visto pasar a escasos 2 metros, que quería hablarte aunque solo fuera un momento... no dije nada.

Mandé solo un mensaje, el cual respondiste inmediatamente, pero ya no quise contestar.
Ya no quise decirte nada... había otra vez muchas preguntas y pocas respuestas. Ya era tarde de nuevo, otra vez había tenido miedo.

Estoy harta de ser cobarde, estoy harta de tener miedo de ti. De tu rechazo, de tus palabras, de que me vuelvas a decir que las cosas no son color de rosa y que no quieres mas tristezas.

Yo se que no todo es rosa, nunca todo es de color rosa. Tu lo dijiste una vez, hace ya mucho tiempo, que la vida era como música, a veces las cosas eran suaves y melódicas, y a veces eran sonidos fuertes y constantes. Yo entiendo también que las cosas no son siempre rosas, entiendo y acepto la mezcla de matices y el cambio constante de coloración que hacen cada dia de tu vida diferente a los demás.

Yo también entiendo que no quieras tristezas, sin embargo no puedo prometerte o a nadie, que no habrá tristezas en su vida, porque la tristeza o el amor son sentimientos inherentes a la vida, desde que naces vienes al mundo a sentir, y así como los matices, las emociones se diversifican y cambian constantemente a raíz del constante girar del mundo y sus dias. Yo puedo decirte que para mi tu eres mi mayor alegría y mi mayor tristeza, sin eso ser algo malo.

Eres mi mayor alegría, yo se que lo sabes, porque eres ese extraño que me regaló una sonrisa cuando la necesite y me das razones (aunque no estes conmigo) para quererte mas cada dia que pasa, y para esforzarme cada vez mas en buscar maneras de ser felices.
Y lo hago, cada que veo o pienso o hago algo, lo hago pensando en que puede dejarnos a ambos.
No porque tengo que dejarte algo, sino porque si he de dejarle algo a alguien, si todo lo que hago a de tener sentido para alguien ademas de mi, quiero que sea para ti.

Pero también hay cosas que yo no quiero.

Yo no quiero miedos, quiero no tener miedo de que no quieras estar conmigo, de no entender todas esas preguntas que saltan a mi cabeza cuando no hay nadie mas alrededor; mas aún, de no tener respuestas a esas preguntas. No quiero tener miedo de verte y pensar en que me esquives la mirada, en que cambies de acera solo para no toparte conmigo...

No quiero sentir ese miedo de pensar que no habrá mas lecciones de geekería que alimenten mi eternamente negado geek interior, (quien me va a explicar todas esas cosas que son nuevas e interesantes). No quiero tampoco cuestionarme el porqué de tus mensajes, el porque de tus correos... porque tengo miedo de solo ser una cadena al pasado.

Yo no quiero vivir con miedo.

Pero no puedo prometer que no tendré miedo nunca mas, como no puedo prometer que no tendrás tristezas nunca mas... Solo puedo darte lo que puedo cada dáa, y esperar con eso que seas feliz y pleno con aquello que puedo entregar, limpio y recién salido de mi corazón astillado de niña de palo. No puedo tampoco prometer que no habrá problemas, que no habrá dificultades, porque las estamos viviendo ahorita, donde todo se cae a pedazos y nosotros mismos batallamos para mantener nuestros cansados brazos arriba. Te veo y me veo, y entiendo que las cosas pasan por algo, entiendo que hay cosas que tienen sentido cuando veo a través del caleidoscopio de la vida y sonrío, porque no me siento sola.
Estando tu tan lejos, no me siento sola, de pensar que entre tanta gente, entre tantas personas, puedo ser un rostro mas, una caminante mas en la vida, pero que tal vez para ti, no soy solo uno mas. Soy esa mano que buscas entre la multitud... y eso llena mi corazón de madera, y me da motivos para decir seguir caminando, porque quiero que tu mano encuentre la mia.

Sin embargo, no puedo darte todo lo que soy o lo que tengo... si no se si todavía quieres recibirlo.
Si no entiendo en que posición estoy en tu corazón, si no entiendo en que estoy caminando... si te veo frente a mi, y me aterro de acercarme...

No quiero tenerte miedo, no quiero ponerme nerviosa a menos que sea porque te descubro mirandome entre la gente, con esos ojos que me descubren y me envuelven...

Pero necesito saber...
En donde estoy.

Photobucket